Opinión
"Su asesinato apenas tuvo eco entre sus compañeros de generación, con la salvedad de Luis Cernuda y Vicente Aleixandre. Alberti, como otros, se encogió de hombros"

Publicado el 23/08/2026 a las 05:00
Luis Buñuel no se andaba por las ramas. En la Residencia de Estudiantes se encaró con un vizcaíno, quien aseguraba que Lorca era homosexual. Antes de llegar a las manos, Buñuel, boxeador aficionado y protector de sus amigos, se fue a buscar a Federico. Antes de explicarle la causa de la discusión, le anunció: “Voy a batirme en duelo con el vizcaíno”. Lorca preguntó por la causa. Y Buñuel, con esa sinceridad aragonesa un poco brutal, le espetó: “¿Es verdad que eres maricón?”. Por toda respuesta, Lorca bajó la mirada y se marchó. No fue necesario decir más. Así lo cuenta en sus memorias, “Mi último suspiro”.
En esta semana, se han vuelto a agitar los huesos de Lorca en Granada, más la osamenta que su obra, cogida la primera para que David Uclés se disfrazara, aún más, esta vez de catrín con boina, no fuera que nos olvidáramos de él: “El terremoto de hoy en Granada no fue casualidad, la tierra tiembla porque Lorca yace todavía y no se le encuentra”, dijo. Y como no hay puntada sin hilo, hubo quienes agitaron los restos lamentando que hoy muchos piensen como los que fusilaron al poeta.
Ayer se cumplió el aniversario del asesinato de José María Hinojosa, fusilado por milicias socialistas y anarquistas en Málaga, junto a su padre y su hermano en la tapia del cementerio de San Rafael. Tenía 31 años. Fue poeta de la Generación del 27; introductor del surrealismo, a partir de cuyos preceptos el poeta granadino escribió “Poeta en Nueva York”, su obra mayor. Hinojosa fue traductor y director junto a Manuel Altolaguirre y Emilio Prado de la revista “Litoral”; abrazó todas las vanguardias, pero, ay, era conservador, católico y sentimental.
Su asesinato apenas tuvo eco entre sus compañeros de generación, con la salvedad de Luis Cernuda y Vicente Aleixandre. Alberti, como otros, se encogió de hombros. Fue desterrado al olvido un poeta de enorme talento. Uclés ha perdido una gran ocasión para explicar la causa del cierre de las playas almerienses por E colli. Lo tenía fácil con Hinojosa, pero lo desconoce o lo desprecia. Quizá, ambas cosas. Una vez más, nuestro triste país se reduce al perímetro de una boina.