Opinión
"Y es que, señores, las joyas del señor Zapatero son horribles"
"Ni siquiera en fotografías de grandes damas hemos visto a ninguna mujer española adornando su escote, manos o dedos con semejantes joyas. No son del estilo de lo que aquí gusta"

Publicado el 01/07/2026 a las 18:28
Hace unos días y desde esta Ventana, comentaba la fotografía de las joyas que en su caja fuerte guardaba el expresidente Zapatero. Verlas así expuestas me recordó a las que en dependencias policiales se solían exponer las recuperadas de algún robo, para ver si así las víctimas de uno veían el collar, anillo o pulsera que un aciago día les fue sustraído. Pero tras un nuevo vistazo a las joyas de las que tanto se habla hoy, no comprendí que su exposición me recordara a las que yo, durante un tiempo, y todavía esperanzada acudía a ver. Y es que, señores, las joyas del señor Zapatero son horribles. Valdrán más dinero que las que a mí y a otras mujeres nos robaron, pero las nuestras eran más bellas. No sé qué joyero elaboró las tasadas en un millón trescientos mil euros, pero estas parecían tan sólo listas para ser lucidas en entierros de pasadas épocas, cuando algunas damas acentuaban el rigor de sus lutos incluso añadiendo pendientes negros a su vestimenta.
Ninguno de estos collares lo hizo el tío Camino, pensé. El tío Camino era tío únicamente de una de mis amigas, pero todas lo teníamos como nuestro. De su joyería de la calle Comedias salía lo que avergonzaría a quien montó los zafiros, diamantes y esmeraldas del señor Zapatero, porque el anillo que conservo desde mi recién estrenado noviazgo, obra del tío Camino, la moneda convertida en pastillero de mi hermana, y las pulseras de algunas de mis amigas, dan cien mil vueltas a las joyas que la policía encontró encerradas como un tesoro en la caja fuerte del expresidente. Dijo en un interrogatorio que eran herencia de su abuela. Imposible creerlo. Ni siquiera en fotografías de grandes damas hemos visto a ninguna mujer española adornando su escote, manos o dedos con semejantes joyas. No son del estilo de lo que aquí gusta. Todo esto hace que me pregunte que opinaría de ellas si hoy pudiera verlas el tío Camino.