Editorial
Belate, una partida de cartas marcadas
Las conclusiones de la comisión de adjudicación de obra pública en el Parlamento reflejan un pacto de mínimos de los socios de Chivite que sólo gana tiempo hasta la verdadera investigación: la judicial

Publicado el 05/06/2026 a las 05:00
Si algún despistado esperaba algo diferente a las conclusiones firmadas por los grupos políticos en la comisión de investigación del caso Belate a buen seguro que se habrá llevado una buena decepción. Porque tras ocho largos meses de comparecencias en el Parlamento de Navarra y de maratonianas sesiones con una cuarentena de personas entre técnicos, políticos y empresarios, el epílogo alcanzado no se ha desviado ni un ápice de las reglas marcadas desde el inicio por unos y por otros.
En especial, por los socios del Gobierno de María Chivite, que desde el minuto 1 han proclamado la legalidad de una adjudicación de obras a todas luces opaca y claramente viciada. Y que desde el PSN se ufanen ahora de lo pactado con sus compañeros de viaje, en esa grandilocuente frase de “no se ha acreditado la existencia de prácticas corruptas por parte de responsables políticos del Gobierno de Navarra”, evidencia las prisas de los socialistas por alcanzar un pacto de no agresión, aunque fuera de mínimos, junto a Geroa Bai, Contigo-Zurekin y EH Bildu. Un balón de oxígeno a modo de cortafuegos que les aleje de la inmundicia que está aflorando un día sí y otro también entorno al PSOE y a sus máximos dirigentes.
Y tampoco las conclusiones de la oposición que forman UPN, PP y Vox llaman a sorpresa, pues desde las primeras publicaciones por parte de este periódico de las irregularidades en las obras de desdoblamiento de los túneles de Belate todos corrieron a enarbolar la palabra corrupción. Para este viaje, quizá no eran necesarias estas alforjas.
Por ello, no está de más recordar, una vez más, que la verdadera investigación no era la que se ha cocido en las salas de la Cámara foral, sino la que han trabajado concienzudamente los agentes de la UCO, la UDEF y el resto de fuerzas policiales durante los últimos meses. Así como la labor prospectiva que ya se está realizando en los juzgados que investigan las múltiples tramas de corrupción de los llamados casos Koldo, Ábalos, Cerdán, Zapatero o Leire Díez. Sólo de allí saldrán los verdaderos puntos finales en forma de resoluciones, una cascada en la que, esta vez, no parece que vayan a encontrar satisfacción alguna los socialistas.