Opinión
"Lo que creía un falso recuerdo era verdad: había visto al primer hombre en pisar la Luna y dar saltitos ingrávidos por el desierto helado junto a Buzz Aldrin"
Mientras giraba en su lata espacial, comunicó a la NASA: “Desde aquí percibo el silencio de los espacios infinitos”

Publicado el 03/05/2026 a las 05:00
Uno albergaba la sospecha de que las imágenes mil veces vistas del astronauta Neil Amstrong descendiendo los peldaños para pisar la Luna, encerraban algo así como una ensoñación infantil. Lo creí durante años, hasta que un día le pregunté a mi madre. Ella despejó mis sospechas: “Os mantuvimos despiertos hasta las tres de la mañana para que lo vierais con nosotros”. Lo que creía un falso recuerdo era verdad: había visto al primer hombre en pisar la Luna y dar saltitos ingrávidos por el desierto helado junto a Buzz Aldrin. Yo tenía cuatro años. Intrigado por estas imágenes que nadie me había implantado, busqué entre la chatarra de internet, donde con suerte y paciencia puede encontrarse información muy útil. Una página titulada “Más allá del hecho”, me hizo salivar de gusto. Cuenta la historia del tercer astronauta, Michael Collins, que no pisó el Mar de la Tranquilidad y se quedó solo en el módulo del Columbia, orbitando alrededor de la Luna a 112 kilómetros de la superficie.
Cada vez que su órbita lo llevaba al lado oscuro perdía todo contacto con la Tierra y con sus compañeros. Lo haría treinta veces, solo, y a 386.000 kilómetros de distancia. La imagen recuerda al Mayor Tom que cantara David Bowie en “Space Odity” años después. En la cara oculta, a Collins lo sobrecogía el silencio abismal del universo. Escuchaba la oscuridad más insondable, pero, según dijo después, no sintió miedo. Le preocupaba mantener el trazado orbital y descender para recoger a sus compañeros. Que nada fallara. Le horrorizaba la idea de volver a la Tierra habiendo dejando atrás a Aldrin y Amstrong. El Apolo XI era una chalupa tecnológica; hasta los trajes espaciales, vistos hoy, parecen inspirados en una novela de Julio Verne. Neil Amstrong y Buzz Aldrin fueron quienes pisaron por primera vez la Luna, y así han quedado en la Historia, pero Michael Collins fue el héroe más solitario. Mientras giraba en su lata espacial, comunicó a la NASA: “Desde aquí percibo el silencio de los espacios infinitos”.