Opinión

Por la boca muere el pez

thumb

Chon Latienda

Actualizado el 15/02/2026 a las 11:45

"Buenos días. Egun on”. Fue el saludo del gran cerebro del PSOE, Santos Cerdán, a los miembros de la Comisión de Investigación del Parlamento de Navarra. “Me quiero acoger a mi derecho a no declarar tal como me permite la Constitución española y la Ley de enjuiciamiento criminal al estar investigado en la causa y…, bla, bla, bla”. Le costó cambiar de opinión menos de lo que le cuesta a Pedro Sánchez: exigió poder responder profusamente a lo que se le preguntaba. 

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

Esta Comisión no es la de Belate, es la de la venganza”, dijo. Efectivamente, esa Comisión no versa sobre Belate, sino sobre “las licitaciones y adjudicaciones de obras llevadas a cabo por el Gobierno de Navarra o financiadas por este, en el periodo comprendido en las cuatro últimas legislaturas parlamentarias, tanto a personas físicas como jurídicas señaladas en el marco de la Causa Especial 20775/2020, de la Sección Cuarta de la Sala Segunda del Tribunal Supremo”. Porque además de la adjudicación de las obras de Belate, se dirimen, entre otras, más adjudicaciones a la UTE Acciona-Servinabar, algunas cuestionadas por la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción, Oficina a la que no escuché a Cerdán decir que actúa por “venganza”. Ahí hubiera estado Bildu para desmentírselo. Según Cerdán, UPN presentó por rencor una denuncia ante la Guardia Civil por presuntas ilegalidades en la adjudicación de la obra de los túneles. Cerdán olvida que mucho antes que UPN, fue un funcionario público, letrado para más señas, el que presentó ante la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción una denuncia que refería una serie de incumplimientos normativos en relación con el procedimiento de adjudicación de las obras de duplicación del túnel de Belate.

Cerdán no entiende por qué ha estado más de cinco meses en la cárcel y por qué está imputado. Él afirma que todo es fruto de un complot político-judicial contra él por sus reuniones con los independentistas. Cerdán se cree que ha sido algo más que el recadista de Pedro Sánchez en las negociaciones con delincuentes y exterroristas y se otorga el papel de gran ideólogo y estratega a batir. Precisamente. No hay más que oírle.

Cerdán sigue negando que posea el 45 % de las acciones de Servinabar a pesar del contrato firmado incautado a su socio, Antxon Alonso, en el registro de su domicilio. Cerdán argumenta que ese contrato, firmado el 1 de junio de 2016, formaba parte de un plan que tuvo en su día de abandonar la política y dedicarse a la empresa privada tras un mal resultado electoral en Navarra. Claro, claro. Y nos tenemos que creer que Cerdán fio su futuro laboral, lejos de la política, a formar parte de una empresa constituida nueve meses antes, que no tenía trabajadores, y cuyo objeto social era el de “gestión de servicios para trabajos administrativos, digitalización y gestión de documentos, lectura de contadores…”. No veo a Cerdán viniendo a mi casa a leer el contador de agua, la verdad. El caso es que, en esos primeros nueve meses de vida, la actividad de Servinabar fue la de emitir facturas a Acciona, Geoalcali y a la UTE Autovía Recajo. Ese era el negocio presente, y previsiblemente futuro. Cerdán también ha dicho que el hecho de que Servinabar hubiera tenido en nómina a su hermana; a su cuñado; indirectamente a su propia mujer; a la pareja de Alzórriz; y a algún amigo cobrando vía facturas, no está vinculado a que tuviera el 45 % de la empresa. Hay empresas familiares que no tienen a tantos familiares y amigos contratados. Seguro que en Adefan (Asociación de Empresas Familiares Navarras) le reservan a Servinabar un sitio de honor.

Cerdán no tenía nada que ver con Servinabar, pero esa empresa le pagó durante quince meses el alquiler del piso que Cerdán y su familia ocuparon hasta julio de 2025. Según Cerdán, el alquiler lo pagaba Servinabar porque compartía ese piso con Antxon Alonso, o sea, compartían piso pero no el pago del alquiler. En cualquier caso, según informe de la UCO, en el contrato de alquiler suscrito por Servinabar y la arrendadora, figuraba como ocupante Francisca Muñoz Santos, esposa de Cerdán.

Y Cerdán también dijo que era mentira que tuviera una tarjeta de crédito con cargo a Servinabar y que, según el informe de la UCO, con ella hubiera realizado pagos personales por un importe de 33.574 €. Hasta la mujer de Antxon Alonso se quejaba de “la Paqui (mujer de Cerdán) que le conocen todas las vendedoras del Corte Ingles. Gastar y gastar. Y restaurantes fin de semana sí y otro también. Ya les vale. Todos de lo bueno lo mejor. Eso no es plan. Y encima no son nada discretos”. Respuesta de Antxon Alonso: “hemos quedado en pararlo”.

Cerdán negó en el Parlamento que se hubiera reunido con alguien de Obras Públicas o que hubiera dado alguna indicación sobre adjudicaciones de obra en Navarra. Y seguramente sea verdad. La duda está en saber para qué acudía, “con cierta frecuencia”, a la sede de Cohesión Territorial, el gran amigo de Cerdán, Ramón Alzórriz, hecho desvelado por Pedro López Vera, exdirector general de Obras Públicas cesado recientemente por Chivite. Y tampoco sabemos qué pintaba Alzórriz junto al propietario de la empresa (Servinabar) que empleaba a su pareja, y junto al director general de Geoalcali, en una reunión con el vicepresidente Taberna para hablar del proyecto de Mina Muga. Alzórriz: ¿parlamentario o comercial?

A la vista de todas las negativas de Cerdán en la Comisión de Investigación, y ante la balsa de aceite en la que navegó con las preguntas-salvavidas que le lanzaron PSN, Geroa Bai y Bildu, el PSN-PSOE ha concluido que “ha quedado patente que la adjudicación de Belate ha sido legal, limpia, transparente y sin intervención política”. Los de la fachosfera esperaremos a ver qué dice la Justicia.

Chon Latienda Urroz es analista política.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora