Editorial
Una nueva respuesta a Vox
El amago de acercamiento entre PP y PSOE en Extremadura, aunque parece abocado al veto de Ferraz, busca sortear el auge ultra lejos de la crispación frente a una izquierda atomizada

Publicado el 13/02/2026 a las 05:00
El fuerte vuelco a la derecha surgido de las elecciones en Aragón y Extremadura ha precipitado nuevos movimientos en los partidos, obligados a recolocarse en un panorama del que ha salido triunfante Vox, a pesar de que los comicios se adelantaron para aplacar su avance. Las maniobras más apreciables son el intento de las siglas a la izquierda del PSOE de rearmarse, vista la atomización con la que han saldado su paso por las urnas.
Pero también el amago de acercamiento entre populares y socialistas para tantear la posibilidad de sortear el bloqueo ultra a la investidura de la candidata del PP extremeño, María Guardiola. Fue la clara ganadora de la cita electoral, pero es más rehén de la formación de Santiago Abascal, decidido a encarecer su apoyo. Reclaman poder en forma de cargos clave y un programa que cuestiona amplios consensos sobre la gestión migratoria, la lucha contra la violencia machista y el cambio climático.
El gesto de populares y socialistas de orillar a Vox es la primera respuesta constructiva del bipartidismo para contener el auge ultra, aunque la suerte de esta tímida tregua en la polarización parece abocada al fracaso habida cuenta de que desde Ferraz este jueves ya negaban la mayor. Para Pedro Sánchez, este eventual entendimiento con los de Núñez Feijóo desarmaría sus acusaciones de “blanquear” a Vox, pese a que algunos de sus dirigentes en Extremadura se inclinen por facilitar con la abstención el acceso del PP a la presidencia de la Junta. Es el caso del alcalde socialista de Mérida, con mayoría absoluta, y partidario de abrirle el paso a Guardiola a cambio de negociar presupuestos con “proyectos y leyes”.
La falta de referentes también constituye un problema para el movimiento que reúne a IU, Sumar, Más Madrid y Comunes por las dudas que suscita la figura de la vicepresidenta Díaz y que este jueves apenas esbozó su nuevo lema: “Un paso al frente”. Un liderazgo que Rufián, cara visible de ERC en el Congreso, tampoco acaba de afianzar con su propuesta de unir al soberanismo. Para que España funcione serán necesarios acuerdos transversales.