Opinión
Ser concejal en Etxarri Aranatz
En un consistorio con 10 concejales de Bildu y 1 de UPN, ser oposición supone no ser informado ni de presupuestos, listas de contratación o inauguraciones


Publicado el 10/02/2026 a las 05:00
Cuando uno toma la decisión de presentarse a un ayuntamiento como concejal, y tiene la dicha de que exista un número suficiente de vecinos como para ser elegido concejal, no lo hace solo para intentar que se cumplan leyes extra municipales, la Constitución Española y la Ley de símbolos ( que también), sino, y sobre todo, para poder aportar humildemente su experiencia en favor de todos los vecinos, los que nos votaron y los que no nos votaron. Pues bien, eso en Etxarri Aranatz, no es posible.
Primero, porque la posibilidad de participación y aportación se limita a un pleno cada tres meses, lo cual no resulta precisamente adecuado para poder hacer el mejor seguimiento a los problemas del municipio.
Segundo, porque Etxarri Aranatz es una de las poquísimas localidades de más de 2.000 habitantes que no ha constituido comisiones informativas. Tal vez esté equivocado, pero, sospecho, que no se han creado para eludir la obligación de que yo forme parte de todas y cada una de ellas, accediendo antes y mejor a la información municipal.
Tercero, porque en Etxarri Aranatz existe Junta De Gobierno Local, pero como ya habrán intuido los lectores, el único concejal que no es de Bildu en la localidad, o sea, yo, que pertenezco a UPN, no forma parte de la misma.
El año pasado me enteré del pleno de la aprobación de presupuestos y plantilla el día de la convocatoria del pleno, recibiendo entonces, dos días antes del pleno, el proyecto de presupuestos. No fui llamado a ninguna reunión, ni se me pidió mi opinión para nada. Cuando expresé mi disconformidad con este proceder, si se me indicó que había habido grupos y reuniones para confeccionar estos presupuestos. Solicité que se me tuviera en cuenta en esas reuniones, y se me avisara, para poder acudir a las mismas. El lunes recibí comunicación de que, la semana que viene, tendremos el pleno de presupuestos de 2026. Si ha vuelto a existir reuniones, se me ha vuelto a excluir de su convocatoria.
Asumo estoicamente que ese proceder se enmarca escrupulosamente dentro de la localidad, pero opino que no refleja lo que los padres constituyentes querían expresar en el articulo 23 de la carta magna al hablar del derecho de participación política. Y creo sinceramente que esa forma de proceder es profundamente antidemocrática y contradictoria: se facilita la participación a diversos colectivos, lo cual me parece intachable, pero no se convoca, ni se invita, ni se informa a un concejal. Y asumo que he sido elegido concejal en una zona vascófona donde puede usarse el euskera en los plenos, y reconozco que nunca me ha faltado un traductor o traductora a mi disposición cuando éstos se han celebrado, pero no es menos ciertos que esperar a la traducción dificulta el debate político.
Entiendo que no estén cómodos conmigo, porque me ven como como un paracaidista, cosa que indudablemente es cierta, o como un incordio que ha caído en su pleno tan solo por motivos fiscalizadores contrarios a su ideología política, lo cual no es totalmente cierto. Acudí a Etxarri Aratatz, es cierto, con el firme propósito de hacer respetar nuestras banderas, y de no permitir el uso ni de los espacios, ni de los medios públicos para el fomento de ideas y consignas que pudieran atentar contra la realidad histórica de Navarra ni contra el respecto a las víctimas del terrorismo. Pero también acudí apara mucho más, para intentar aportar, y, sobre todo, para representar a todas esas personas que nos han votado. En definitiva, para hacer la política más bonita que existe, la política municipal. No me lo están poniendo nada fácil.
Estas semanas las cosas han seguido siendo parecidas. La semana pasada me enteré de que el Ayuntamiento del que formo parte, Etxarri Aranatz, ha firmado un convenio de colaboración para gestionar unas listas de contratación con Tafalla porque mi amigo y compañero, Ángel Ansa es concejal en Tafalla. A él sí se leinformó en Tafalla, y él me ha avisado a mí. Kafkiano. Tan Kafkiano como que sea el Ayuntamiento de Etxarri Aranatz quien, teniendo menos medios humanos y materiales, sea quien gestione las listas. Tan Kafkiano como que este convenio se firme para gestionar unas listas de contratación nuevas para puestos que el Ayuntamiento de Tafalla ya tiene listas de contratación. En fin, los designios y motivos de Bildu, son inescrutables.
Y vayamos terminando. Subvenciones para el campo de fútbol de hierba artificial. Licitación de obra que pasó por pleno, y que fue aprobada en pleno por unanimidad, porque sí, UPN no va a votar en contra de algo necesario para el pueblo. El caso es que el campo se debió inaugurar este domingo, según comprobé en la prensa. Nadie dijo nada al único concejal de la oposición.
Juan Frommknecht Lizarraga es abogado y concejal por UPN en Etxarri Aranatz.