El Rincón
Salud, fiscalidad, seguridad y renta garantizada, los puntos de dolor socialistas
El PSN, como el resto de los partidos, vive ya pensando en lo poco que queda para las elecciones en Navarra. Quiere seguir en el poder y sabe que la coyuntura no pinta bien


Actualizado el 16/11/2025 a las 11:23
Primera en calidad de vida y una destacable estabilidad política. Así resumió la presidenta Chivite las fortalezas de Navarra a día de hoy en el debate sobre el estado de la comunidad en el Parlamento. Y sí, son ciertas ambas ideas. Por supuesto. Pero son pinceladas muy deficientes a la hora de dibujar nuestra realidad completa. Sólo hay que moverse por la calle para comprobarlo. La ciudadanía desconfía profundamente de la política (peligrosa situación desde hace muchos años ya) y reclama soluciones para sus problemas cotidianos: las listas de espera en Salud, la carestía de la vivienda, la burocracia que ahoga iniciativas, la subida de la cesta de la compra; mejoras en su situación laboral, una seguridad que se percibe menguante, etc.. Retos cotidianos (añada aquí cada uno los que considere) para los que pide a la política soluciones, no discursos triunfalistas ni llenos de eslóganes. Tampoco catastrofismo inútil.
La realidad detrás de los discursos. El debate del estado de la comunidad aporta poco porque nadie se salta el guión de lo previsible. Pero por debajo de la retórica inflamada del discurso oficial, merece la pena leer entre líneas las preocupaciones del PSN. Porque los socialistas, como el resto de los partidos, viven ya pensando en lo poco que queda para las elecciones previstas en 2027 para renovar el Gobierno foral. Y se nota. Quieren seguir en el poder y saben que la coyuntura no pinta bien.
No porque el centro-derecha, la derecha y la extrema derecha, estén hoy cerca de lograr la mayoría absoluta en Navarra (sería pasar de 20 escaños hoy a 26), aunque sí que está claro que están al alza, como en toda España y según las encuestas. En Navarra, el PSN no debe preocuparse sólo de si suben UPN, PP y ni te digo Vox, sino sobre todo debe preocuparse de sus propios contrincantes en la izquierda. Es decir de un EH Bildu a quién ha blanqueado, que les pisa los talones en escaños y amenaza con darles un sorpasso. Y eso sí que haría trizas la estrategia socialista de repetir en el sillón de la presidencia.
No son los bulos, es la realidad. Además, aquí el PSN se enfrenta al duro desgaste del caso Cerdán. Ese caso de presunta corrupción política que Chivite quiere sortear aunque afecta de lleno a su mentor político y cada vez se acerque más a Navarra a nivel judicial. Chivite, por contra, juega la carta de estar cercada por sus adversarios: “No me harán caer, no lo van a conseguir” remarcó en el Legislativo, toda una declaración de resistencia. Claro que hay bulos en circulación en este gran escándalo político. Rechazables, sí. Pero la presidenta no está cercada por los bulos sino por la realidad de los hechos.
Esta misma semana la UCO registraba por orden del magistrado del Supremo las sedes de las dos cooperativas guipuzcoanas de Antxon Alonso en las que el empresario de Servinabar, amigo y “socio” del socialista Santos Cerdán (secretario de organización del PSOE, hoy en prisión) aparcó cerca de un millón de euros recibidos en su mayor parte de Acciona. Recordemos que Acciona y Servinabar fueron las empresas adjudicatarias de las obras millonarias del Túnel de Belate, un proceso cuajado de irregularidades administrativas que les favorecen. Esa es la realidad. ¿Y no es suficientemente grave ya sólo el tufo de amiguismo político que destila este proceso para asumir responsabilidades políticas?
Maniatado por sus socios. Más allá de los problemas de la presidenta para mantener a flote la actividad cotidiana del Gobierno lejos del caso Cerdán (misión imposible, por otro lado), merece la pena detenerse en algunos brochazos de su discurso, que sacan a la luz las preocupaciones electorales reales de su partido.
Salud, fiscalidad, seguridad y renta garantiza. El PSN sabe que son puntos de dolor muy sensibles para su electorado. El fracaso hasta hoy en la gestión de Salud, la elevada presión fiscal que sienten muchos ciudadanos y el sentir general de que la renta garantizada no se focaliza en lograr la inserción laboral de sus receptores están en el radar de sus preocupaciones.
Otra cosa es que el Gobierno sea capaz de encontrar soluciones válidas a estos retos que le desgastan. Sus socios, esos que él mismo ha elegido, son su peor enemigo en este campo. Léase la reforma de la renta garantizada que el PSN quiere hacer. O el quiero y no puedo de la rebaja fiscal. Es lo que tiene buscar el poder a toda costa para luego quedar maniatado por tus socios.