Cartas de los lectores
Puntos negros en la plaza de los Fueros de Pamplona


Publicado el 12/09/2025 a las 05:00
Con el título de esta carta me refiero a los cuatro accesos al centro de la plaza de los Fueros, que compartimos ciclistas y peatones. Consisten los mismos en rampas de pendiente pronunciada, en curva, con escasa visibilidad y sin escapatoria posible. Un día de esta semana, a mediodía, cuando ascendía la rampa que termina frente a la Casa de Misericordia, me crucé con dos jóvenes ciclistas que descendían a buena marcha. Les increpé, me respondieron…; lo habitual en estos pasajes. Me había pasado antes y lo he presenciado en numerosas ocasiones.
Hace algún tiempo se colocaron en los accesos exteriores de estos túneles unas señales verticales que, en teoría, obligan al ciclista a bajarse de la bici y descender a pie. Debo decir en honor a la verdad que hay ciclistas que atienden las señales, pero es evidente que muchos otros no lo hacen. Es cuestión de tiempo que se produzca un accidente grave. Imaginen, por ejemplo, una persona con dos niños pequeños, uno de cada mano, ocupando la anchura de la rampa, y que coinciden con los dos ciclistas de este mediodía...
No tengo la solución. Si la tuviese, la expondría; pero sí sé que en otro tipo de vías no nos conformamos con poner señales de limitación o prohibición, sino que, además, recurrimos a semáforos, guardias dormidos… Ruego a quien corresponda se analice lo expuesto y se tomen las medidas oportunas antes de que ocurra una desgracia.
José Javier Jaime Loinaz