El reto de una Europa competitiva y social
"El Viejo Continente debate su futuro y su horizonte próximo en medio de desafíos mayúsculos, que van desde la seguridad a la economía y la prosperidad"

Publicado el 28/08/2025 a las 05:00
E N un momento en el que el contexto internacional viene sacudido por una amenazante inestabilidad, Europa debate su futuro y su horizonte próximo en medio de desafíos mayúsculos, que van desde la seguridad hasta la economía y la prosperidad. Asuntos de inmenso calado y notable preocupación que, tal como se puso ayer de manifiesto en la inauguración de la séptima edición de los Cursos Europeos de Verano (CEV) que se celebran hasta mañana en Pamplona, organizados por la Fundación Diario de Navarra y Equipo Europa, con la colaboración de la Comisión Europea, plantean el reto de avanzar hacia una Europa más competitiva y social.
En un mundo globalizado, el Viejo Continente, necesitado de afrontar reformas estructurales, debe jugar las bazas que le permitan seguir en la lucha por la competitividad sin perder el modelo social que lleva intrínseco. Todo ello encaminado a fortalecer su resiliencia y sus pilares de prosperidad, igualdad, libertad, democracia y sostenibilidad. Del valor de la pertenencia a Europa da buena fe nuestro país, precisamente ahora que se cumplen 40 años de la firma de un tratado de adhesión a la Comunidad Económica Europea, que trajo consigo un profunda transformación institucional, económica, política y social para España, que en este tiempo ha pasado de ser un país receptor a un partícipe fundamental de las decisiones que se toman dentro como motor económico.
Un proyecto europeo cuya importancia también ha ido calando en los ciudadanos con el paso del tiempo y que tuvo en la pandemia del Covid y los fondos de recuperación de la misma un ejemplo mayor de significado. El proyecto europeo que tanto nos atañe afronta la gravedad del presente, con la seguridad como una de las mayores preocupaciones, con la guerra de Ucrania y las masacres de Gaza pidiendo una solución. Y con la vuelta a la escena del presidente Trump, que fuerza una agenda a su medida, y somete a los socios de la Unión a sus reglas. Europa debe reaccionar para no perder su fuerza y su competitividad en el mundo.