Europa mira hacia Alaska y contiene el aliento
La esperada cumbre de este viernes entre Donald Trump y Putin llega precedida de un mar de incertidumbres ante la falta de concreción sobre cómo abordar una salida del conflicto ucraniano

Publicado el 14/08/2025 a las 05:00
Si Donald Trump pretende aplicar con Vladímir Putin este viernes en Alaska su gusto por el trato rápido, el encuentro terminaría en completo fracaso vista la agenda de máximos con la que acude a la cita la delegación rusa. A no ser que el autoproclamado ‘presidente de la paz’ secunde al autócrata del Kremlin en su delirio de que los territorios del Este de Ucrania -que ocupa sólo parcialmente y por la fuerza- ya le pertenecen porque los inscribió en su Constitución.
En el discurso del republicano aflora a menudo la narrativa de Moscú tres años y medio después del comienzo de la invasión masiva. Y eso que este miércoles volvió a elevar el tono amenazante al Kremlin al afirmar ante la prensa que si la reunión con Putin no da resultado, Rusia será objeto de “consecuencias muy severas”.
Lo cierto es que, marginados de la mesa de negociación, Volodímir Zelenski y sus aliados de Europa recordaron al estadounidense que sólo Kiev pueden hablar sobre la soberanía e integridad del país. Un punto que su interlocutor evitó mencionar al dar cuenta de una conversación “muy agradable”.
Es difícil aventurar si Trump presionará a Putin para que acepte un alto el fuego, que debería ser el punto de partida de la reunión según las naciones europeas, en un momento en el que el ruso redobla su ferocidad en el frente. O si, llevado por la impaciencia o la indiferencia hacia la suerte de los ucranianos, bendecirá como hechos consumados las consecuencias de una agresión ilegal.
De momento, la denominada Coalición de Voluntarios, formada por más de una treintena de países y concebida para apoyar militarmente a Kiev, recordó también este miércoles que está “dispuesta” a desplegar una fuerza de paz en territorio ucraniano cuando se acuerde un alto el fuego en el marco de la invasión rusa de Ucrania. Porque ahí radicará una de las claves: quien aportará garantías sobre el terreno si EEUU no se compromete y Rusia no acepta que lo hagan fuerzas militares desplegadas por la OTAN.