Cartas de los lectores
Friburgo - Osasuna: Envidia sana del fútbol alemán


Publicado el 12/08/2025 a las 05:00
Leyendo en prensa la previa del Friburgo-Osasuna, no pudo uno otra cosa que sentir envidia de cómo se hacen las cosas en Alemania en lo que al fútbol respecta. Leí cómo en la previa del partido, el club alemán, desde la mañana, organizó diversas actividades para sus aficionados y aficionadas, como preámbulo al colofón final que fue el partido contra Osasuna (y que, encima, tuvieron la suerte de disfrutar de un partido de 135 minutos, dividido en tres partes de 45 minutos).
A esto le añado el precio de las entradas, que aunque es cierto que las hay de hasta 29 euros (creo que en El Sadar no puedes adquirir una entrada a ese precio en todo el año), otras las puedes adquirir por 10 e incluso por 7 euros. Quiero suponer que las de 7 euros serán las de la parte alta del estadio, como así suele suceder en la mayoría de estadios, pero en un estadio de características muy similares al de El Sadar, incluso estando en la parte más alta, la visibilidad es perfecta. Con esto quiero decir que un aficionado o aficionada que, vamos a suponer, quiere llevar a sus dos hijos o hijas a ver el partido, por 21 euros puede conseguir sus tres entradas.
En los últimos partidos que Osasuna ha disputado en tierras navarras, Lerín y Tafalla, todas las entradas eran a 15 euros. En el caso de Lerín, si tus hijos o hijas (suerte) eran menores de 14 años, solo pagabas la entrada de adulto; si no, otros 15 euros por cada uno de ellos. En Tafalla, más de lo mismo, aunque con la salvedad de que (suerte) si estaban entre los 10 y los 14 años pagabas 5 euros por cada uno.
Trasladado a lo que acabo de comentar, si vas con tus dos hijos o hijas a ver a Osasuna, en función de la “suerte” que tengas con su edad, el desembolso puede ascender hasta los 45 euros, es decir, el doble de lo que va a pagar una familia alemana por ver un partido amistoso de su equipo (eso sin meterme en los sueldos) y, claro, en escenarios que nada tienen que ver los unos con el otro.
Dinero al margen, sí que estaría bien que Osasuna pudiera organizar algo parecido a lo que hizo el Friburgo. Yo lo entiendo como un día para sus aficionados y aficionadas: actividades previas, presentación del equipo en su campo, en El Sadar, precios económicos para aquellos aficionados y aficionadas que no son socios (los que lo somos ya pagamos nuestro correspondiente abono), y un partido en nuestro estadio con lo que eso conlleva: comodidad, ambiente de partido... y lo de las tres partes de 45 minutos ya sería la repera.
En definitiva, que el club, creo, se debería plantear el recuperar el antiguo Trofeo Ciudad de Pamplona, que como club, como ciudad y como afición, pienso que se lo merecen (según los datos que suelen publicar, El Sadar es, en porcentaje, uno de los estadios que más afluencia de público tiene cada vez que su equipo juega en casa). Sin ir más lejos, el Real Sociedad-Osasuna disputado hace una semana bien podría haber sido un posible encuentro de un Trofeo Ciudad de Pamplona que, por entidad del equipo guipuzcoano y por cercanía para aficionados txuriurdines, de allá y de aquí, seguro hubieran proporcionado un buen ambiente para dicha jornada festiva.
Jesús Eransus Señas, socio de Osasuna