El factor humano aviva las llamas
España arde en una semana de incendios desbocados en los que el cambio climático, las olas de calor y la acción del hombre intensifican los problemas; el último ejemplo, el de Carcastillo

Publicado el 12/08/2025 a las 05:00
El fuego extremo que arrasa España cada verano no es un accidente inevitable, sino la consecuencia directa de un planeta que se calienta y de un territorio cuya gestión es tratada con desdén. El cambio climático intensifica las olas de calor como las que padecemos esta semana, seca el terreno y alarga temporadas de riesgo, lo que multiplica las posibilidades de que una chispa se convierta en un infierno.
Pero no basta con señalar al termómetro. Además de la crisis global, otro factor que incrementa la frecuencia del fenómeno es la expansión del bosque por el abandono rural. Desaparecidos el pastoreo y la agricultura de montaña, la vegetación crece sin control y se acumula en forma de combustible.
Ante esta doble amenaza, la política no puede limitarse a apagar fuegos, debe invertir en prevención, gestión forestal, recuperación de usos tradicionales y reducción drástica de emisiones. La muestra de la virulencia del problema se constató ya en 2022 con la muerte de cuatro personas y la pérdida del 6% de la superficie forestal en la provincia de Zamora. La prevención exige una política de Estado ante un desafío de seguridad nacional, pues cada año perdido en actuar agrandará la tragedia.
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Y Navarra, como es lógico, no escapa de esta amenaza. Mientras los incendios desbocados de León o Cádiz acaparan en las últimas horas los focos nacionales, en la Comunidad foral el de Carcastillo suma ya tres días poniendo en jaque a los efectivos que luchan contra las llamas. Con el agravante de que el fuego ha tenido su origen en la acción humana.
Así lo aseveró este lunes la consejera de interior del Gobierno de Navarra, quien descartó además de manera rotunda que hubieran sido labores agrícolas o forestales las causantes del fuego. Se da la circunstancia de que hace tres años, en el mismo punto, ya se sufrió otro incendio que fue catalogado como intencionado. A falta de conocer la superficie total calcinada, los bomberos seguían en la noche del lunes tratando de perimetrar la zona en lo que ya se califica como un incendio de "envergadura".