Cartas de los lectores
Un metro cuadrado para la movilidad reducida en la Plaza de Toros de Pamplona


Publicado el 23/07/2025 a las 12:01
La Plaza de Toros de Pamplona está catalogada como un recinto de primera categoría. Así consta oficialmente en las diferentes páginas web consultadas. Pero la triste realidad es que esta clasificación de primera categoría no se corresponde con la obligación de cumplir con los estándares más altos en seguridad, servicios y condiciones para el público. Y, más concretamente, con los espectadores más vulnerables: las Personas con Movilidad Reducida (PMR).
Para empezar, la Plaza de Toros tiene un aforo de casi 20.000 espectadores y destina solamente 12 localidades para PMR (0,06% del aforo total), siendo esta una cifra manifiestamente insuficiente y ridícula. Por hacer una comparativa, El Sadar, con un aforo similar aunque algo superior (23.500 espectadores), dispone de 100 localidades para PMR distribuidas por distintas zonas del estadio.
Primera conclusión: hay una desconexión total entre la normativa de espectáculos taurinos y los principios de accesibilidad universal recogidos en la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad, que vulnera claramente la equidad y está muy por debajo de lo que cabría esperar en un recinto de tal nivel. Pero esto no es lo peor. Lo peor es lo indigno del espacio destinado a estas escasísimas 12 localidades para PMR, que están ubicadas en la zona Grada.
Se accede a ellas a través de un ascensor. Hasta ahí todo bien. El gran problema es cuando se abre la puerta del ascensor y tienes ante ti el espacio destinado a estas 12 localidades: un habitáculo de 10,6 metros de largo y 2,1 de ancho, que hacen un total de apenas 23 metros cuadrados. Además, este minúsculo espacio contiene en medio dos columnas (58 centímetros de ancho cada una) que lo dividen en tres partes. Es decir, disponemos de 23 metros cuadrados, columnas incluidas, para ubicar 12 sillas de ruedas más los 12 acompañantes correspondientes, uno por cada PMR.
Así pues, el espacio físico, delimitado por unas líneas pintadas, de cada localidad para PMR y su silla de ruedas (o dispositivo similar adaptado) es de 0,75x1 metros... ¡¡¡menos de un metro cuadrado por persona y silla!!! Con esta raquítica distribución, los acompañantes no tienen sitio al lado de las personas con movilidad reducida, lo que supone un serio inconveniente para estas según su grado de dependencia y, además, dificulta bastante la visión del espectáculo al acompañante, ya que tiene que situarse detrás de la silla de ruedas.
Es fácil concluir, pues, que este espacio es realmente ínfimo y la incomodidad es enorme. También es fácil imaginar el caos de maniobrabilidad que se produce conforme las personas con movilidad reducida van accediendo a sus localidades con las sillas de ruedas. A todas estas grandes dificultades que sufrimos las personas con movilidad reducida en la Plaza de Toros tendríamos que añadir otras dos también importantes: ausencia de baños adaptados accesibles desde las localidades PMR y condiciones de evacuación deficientes para personas con discapacidad.
Por todo ello siento que es discriminatorio el trato que se nos ofrece a las personas con movilidad reducida como espectadores, ya que hay que tener en cuenta también que pagamos la entrada como todo el mundo: en nuestro caso cuesta 60 euros (entrada PMR y acompañante una tarde de toros). Por cierto, en dicha entrada, para más sorna, indica textualmente: “Palco de Movilidad Reducida”.
Finalmente, después de tres Sanfermines consecutivos asistiendo como espectador a las localidades para PMR y viendo que no se mejora para nada esta penosa situación, considero urgente hacer pública esta reclamación para que se tomen medidas de inmediato. Todas las entidades, instituciones y agentes responsables en la gestión de la Plaza de Toros de Pamplona tienen que tomar cartas en el asunto. Porque todos queremos que la plaza sea realmente un espacio inclusivo, accesible y de primera categoría, tanto para los espectáculos taurinos que se desarrollan en San Fermín como para cualquier otro tipo de evento en general.
Alberto Armendáriz ‘Txapela’