Belate: algo más que imprevistos
El sobrecoste de las obras del túnel de Belate puede rondar los 8,5 millones de euros. Y ahora sabemos que el grueso de los mismos se debe a carencias en el proyecto. La controversia no cesa

Publicado el 18/07/2025 a las 05:00
A la ya controvertida obra de la duplicación de los túneles de Belate, en el foco de la polémica después de las advertencias de los letrados de la mesa de contratación, del informe del interventor y de la Cámara de Comptos respecto a su adjudicación, se le ha añadido un nuevo y no menor episodio: el relativo a los sobrecostes que va a sufrir la misma. Una cifra que ahora sabemos que puede rondar los 8,5 millones de euros, dado que el expediente con las modificaciones que se han introducido se está tramitando, pero se espera cerrar en breve. Resulta inaudito que los navarros tuvieran que esperar a la comparecencia del consejero Óscar Chivite esta semana en el Senado, en la comisión relativa al 'caso Koldo', para conocer ahora que esta obra, adjudicada en 76 millones, IVA incluido, va a sufrir una desviación al alza. Con todo lo que se ha hablado de esta obra, no encontró el Gobierno de Navarra ningún momento para mencionarlo.
A preguntas de UPN, el consejero contestó que el sobrecoste se debía a “imprevistos”, sin dar más detalles. Cuando ahora sabemos, tal y como publica este periódico, que el grueso de los sobrecostes de Belate se debe a carencias en el proyecto, y que la mayor parte los mismos llegaron a raíz de un informe redactado en mayo de 2024 por la Delegación del Gobierno de Navarra para mejorar el proyecto de excavación y sostenimiento del túnel y cuyas mejora la UTE concesionaria ha presupuestado en 4,9 millones. Hace 14 meses de ello, y nadie lo había explicado. Una propuesta técnica que tiene mucha más profundidad que los “imprevistos” con los que Chivite despachó su respuesta en el Senado, y que en nada contribuyen a la claridad que tras el estallido del 'caso Cerdán' es exigible también en esta obra por las empresas a las que ha sido adjudicada, especialmente Servinabar. Y cuando estamos hablando, además, de una ingente inversión de dinero público. Dijo el consejero en su comparecencia que “cualquier ciudadano que tenga que hacer una obra, conocerá que las obras tienen imprevistos”. Más allá de lo poco oportuno del comentario, lo que los ciudadanos demandan es eficacia en la gestión y una escrupulosa transparencia que en este caso deja que desear. Y los capítulos no cesan.