Nuestro gran reto: cuidar la democracia
"El diálogo, la escucha activa, la búsqueda del consenso y la consecución de acuerdos es el cimiento institucional que Navarra necesita"

Actualizado el 20/05/2025 a las 22:53
Un ochenta por ciento de la ciudadanía nacida en Navarra no ha conocido otro sistema político que el democrático. Ha transcurrido casi medio siglo desde que nuestro país abriera la puerta a la democracia. Era el 15 de junio de 1977. Primeras elecciones libres y democráticas tras la dictadura franquista con una participación que acarició el 80%.
Desde entonces, casi 50 años de avances en derechos y libertades. Con el susto de un intento de Golpe de Estado y de otros de menor intensidad, hemos sido capaces de construir, de manera colectiva, un estado democrático. Nuestro país se consolida como una de las 24 democracias plenas en todo el mundo. Y Navarra mantiene un nivel democrático alto, siguiendo varios de los principios alineados en el Libro Blanco sobre la Gobernanza Europea: gobierno abierto, participación ciudadana, transparencia, rendición de cuentas o calidad de los procesos electorales.
Pero debemos cuidar la democracia. El desmoronamiento de las democracias puede ser gradual, no siempre evidente y perceptible, mediante un socavamiento de las normas democráticas. Amenazas emergentes como la desafección de la ciudadanía con las instituciones o la polarización están ahí.
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Por ello, como Vicepresidente Primero y Consejero de Presidencia e Igualdad, departamento en el que se alojan las competencias de gobernanza o buen gobierno, animo a fortalecer la civilidad. Necesitamos que la ciudadanía participe en los asuntos públicos, enriqueciendo las decisiones y la calidad democrática. Es decir, construcción social de las políticas públicas. Fomento del voluntariado como motor de cambio social; empoderamiento de mujeres y niñas; participación de la infancia y la juventud como verdaderos guardianes de las sociedades democráticas… Son solo algunas de las palancas necesarias para desarrollar una Navarra fuerte y socialmente sostenible.
Porque nuestra Comunidad avanza. Y lo hace de la mano de un Gobierno de Navarra estable. Que busca consolidar el estado del bienestar, con un sistema público y una administración que potencia unas políticas públicas para el conjunto de la ciudadanía. El diálogo, la escucha activa, la búsqueda del consenso y la consecución de acuerdos es el cimiento institucional que Navarra necesita.
Desde el fortalecimiento de nuestro autogobierno. Recientemente hemos recuperado una competencia histórica, ejercida pacíficamente por la Comunidad foral, hasta que hace 60 años fue arrebatada unilateralmente, en tiempos de la dictadura franquista. Traspasar tráfico a Navarra era, sin duda, una cuestión de voluntad política.
Lo público debe ser motor tractor para afrontar las grandes transformaciones que plantean los retos demográficos, tecnológicos, medioambientales y culturales. Es crucial desarrollar una política industrial donde lo público se convierta en una palanca para el desarrollo de las empresas. También el reto migratorio es uno de los grandes desafíos europeos que debemos solventar con humanidad pero también, con regulación. Finalmente, el reto digital. Que no solamente es un reto técnico. Es un reto político, para que nadie se quede atrás en el desarrollo digital, evitando brechas poblacionales. También introduciendo fórmulas de transparencia y de conocimiento para que la inteligencia artificial no nos secuestre la democracia.
En cualquier caso, nunca podremos hablar de Buen Gobierno mientras la igualdad entre mujeres y hombres no sea real y efectiva. Cierto es que Navarra, después de siglos de reivindicaciones, ha vivido en los últimos años un avance sin precedentes. Progresos en derechos para las mujeres gracias a las políticas públicas de igualdad, a la articulación legislativa, al movimiento feminista…
Sin embargo, nos enfrentamos a las reacciones a esos avances. Necesitamos, ante todo, unidad democrática ante la emergencia de movimientos negacionistas de la violencia machista. Es urgente que se arrinconen definitivamente los discursos negacionistas. Porque los discursos negacionistas también son violencia machista.
Nuestro pensamiento, nuestra solidaridad y nuestro compromiso siempre van a estar con las supervivientes, sus familias y personas más cercanas.
El Centro de Atención Integral a las Violencias Sexuales, que entró en funcionamiento hace un año, se consolida como un espacio seguro y de referencia en Navarra en la atención y el abordaje de este tipo de violencia.
Mis últimas líneas son para otro reto colectivo, de Comunidad. Centrado en los elementos que nos unen a las navarras y navarros. En potenciar los valores de nuestro saber hacer en común. Si llevamos más de 1.000 años juntos será por algo. Tenemos elementos comunes que nos propician nuestra convivencia, nuestro respeto y nuestra voluntad férrea de seguir como pueblos. Marca Navarra es una seducción para nuestro interior. Pero también es una atracción para el exterior. Para que nos perciban como un territorio que lidera la calidad de vida en nuestro país. Llevamos más de 15 años consolidándonos como líderes de calidad de vida.
Tanto logrado y tanto por lograr. Estos logros son responsabilidad de los y las que estuvieron gobernando, de los y las que están gobernando. Y, sobre todo, del conjunto de este pequeño pero gran país que es Navarra.
Félix Taberna. Vicepresidente primero y Consejero de Presidencia e Igualdad del Gobierno de Navarra