"El hijo de Lacalle cuenta que cada día pasa por donde mataron a su padre. Quienes acabaron con él no se han arrepentido"

thumb

Pedro Charro

Publicado el 12/05/2025 a las 05:00

"Aquel día me despertaron los cuatro disparos que mataron a mi padre”. Parece el comienzo de una novela negra, pero es el recuerdo de un hijo en cuyos oídos todavía retumban esos disparos de hace 25 años, los que mataron al periodista López de Lacalle cuando volvía a casa con los periódicos bajo el brazo. Era un día lluvioso y su paraguas quedó también tendido en el suelo, como un perro sin amo, mientras remataban a su dueño. Lacalle había sido en el franquismo militante del PCE, estuvo cinco años en la cárcel y sufrió las torturas de un tipo llamado Melitón Manzanas. 

Cuando mataron a Melitón en un atentado, Lacalle, todavía preso, no quiso celebrarlo como otros, y explicó que combatir el horror con más horror no llevaba sino a una espiral de violencia que no acaba nunca, lo que es una lección impagable. Como la de Pagaza, poco después, en Andoáin, también la suya fue una muerte anunciada -ya había sufrido varios intentos- que avergüenzan todavía a una sociedad indiferente. Lacalle era columnista de El Mundo y defendía posturas constitucionalistas y democráticas, y al matarle se quería matar también esas ideas, que costaran caras y solo hubiera un pensamiento. Era la negación de la libertad y del diálogo, por quienes se llenaban la boca pidiéndolo. 

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

“ETA pone sobre la mesa el papel de los medios de comunicación”, declaró entonces Otegi, lo que todavía produce un escalofrío, mandando un aviso a navegantes para que cerraran la boca. Los que todavía hoy no son capaces de condenar algo así deben pensar lo mismo. El hijo de Lacalle cuenta que cada día pasa por donde mataron a su padre. Quienes acabaron con él no se han arrepentido. Ese hijo todavía espera que ese mundo termine por reconocer que todo aquello no debía de haber existido, y dejarse de palabras vacías. Eso es difícil, pues los deja frente a un espejo que solo refleja un horror sin motivo ni razón. Lacalle defendía una alternativa al nacionalismo, una izquierda civil alejada del victimismo y la insolidaridad, lo que hoy se echa muy en falta. Descanse en paz.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora