Cartas de los Lectores
Cuando ponen en riesgo tu salud... y tu vida


Actualizado el 06/04/2025 a las 08:34
Escribo esta carta desde la más absoluta soledad administrativa en materia de salud.
Llevo más de un año solicitando un cambio de médico de Atención Primaria porque el que tenía se marchó. Además, por mis problemas de salud, necesito estabilidad en el seguimiento médico. No quiero estar hoy con un médico, mañana con otro y pasado con otro distinto. He solicitado que me asignen al médico que trabaja en mi consultorio, que realmente me conoce y en quien confío plenamente. Sin embargo, pese a que cumplo todos los requisitos y tengo derecho a este cambio, me he encontrado una y otra vez con negativas y obstáculos. A través del Defensor del Pueblo, y directamente por mi parte, se me ha informado que la médico jefe de zona aceptaba cambiarme de médico, pero solo a centros en Marcilla, Peralta o Falces, nunca al médico de mi pueblo, que es quien realmente conoce mi historial y me ha estado atendiendo durante este tiempo, y en quién yo confío.
Cuando argumenté esta situación, incluso al Defensor del Pueblo, fuimos el Defensor del Pueblo y yo quienes pudimos demostrar que, aunque no tengo médico titular, en mi historial de salud aparecen diferentes nombres, entre ellos el de la exjefa de médicos de la zona básica de Peralta. Esto resulta incomprensible, sino tengo médico titular. Tengo reconocida una discapacidad y movilidad reducida, por lo que tengo que acudir en ambulancia a las citas médicas. Entonces, ¿por qué me asignan un médico que solo puede atenderme en otro pueblo, obligándome a anular citas porque no puedo desplazarme? ¿Por qué ese médico no puede atenderme en mi consultorio? ¿Es solo una tapadera, señor consejero?
Como consecuencia de esta situación, me estoy viendo obligada a buscar soluciones por mi cuenta: recurriendo a distintos recursos por otras vías, automedicándome o pidiendo ayuda para realizar la gestión de esas citas pendientes, a través de otros lugares y personas. Hay patologías que siguen sin revisar a día de hoy, lo que está afectando gravemente a mi salud. He llegado a pagar el trabajo de dos profesionales para una intervención quirúrgica porque mi vida estaba en juego.
Señor Consejero, no soy una ciudadana de segunda ni de tercera. Soy una ciudadana de primera y exijo una atención sanitaria digna y accesible. Lo que está ocurriendo raya lo inadmisible y está poniendo en riesgo mi salud y mi vida. No lo olvide, porque se lo recordaré hasta la saciedad. Se están vulnerando artículos fundamentales y la sociedad navarra debe conocer estas irregularidades para que nadie más tenga que pasar por lo mismo que yo.
Cristina Esparza