Industria: realidades ante las que actuar
"Las llamadas de atención en las calles de este fin de semana en Tudela y Pamplona
se suman a las advertencias que vienen hace tiempo desde el tejido empresarial"

Publicado el 17/02/2025 a las 05:00
El debate y la preocupación por el sector industrial en Navarra, presente y futuro, ha saltado este fin de semana a la calle con sendas manifestaciones en Tudela y Pamplona, respaldadas por miles de ciudadanos. Si el viernes eran 4.500 las personas que se movilizaban para clamar contra el cierre de Nano Automotive (120 empleos directos), ayer en Pamplona, otros miles, 4.000 según la Delegación del Gobierno, secundaron la llamada de los sindicatos y de los comités de empresa de siete de las principales factorías industriales de la Comunidad “por el futuro de la industria navarra”.
Llamadas contundentes de atención que se suman a las advertencias que desde hace tiempo vienen realizando desde el tejido empresarial, y que el Gobierno de Chivite se empeña en desoír, sobre la pérdida de atractivo y competitividad de Navarra, tanto en fiscalidad como en infraestructuras, y que se viene traduciendo en un preocupante goteo de hechos indeseables en forma de cierres, regulaciones de empleo y de deslocalización de empresas.
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No se trata de dibujar un escenario apocalíptico para la industria Navarra. Sería irreal. Pero tampoco de dar la espalda a unos síntomas que se presentan tozudos y ante los que es obligado actuar. Y es precisamente ahora cuando hay margen y mimbres para ello. Ese debería ser el máximo empeño en el que, como responsable primero, el Gobierno de Chivite debería afanarse. Empezando por sentar las bases, de la mano del diálogo y la búsqueda del máximo consenso político y la escucha verdadera del tejido empresarial y los agentes implicados, en aras de crear el marco y las condiciones que nos permitan seguir siendo competitivos y atractivos en un mundo cada vez más global e interconectado.
No hay tiempo que perder. Y para ello, es obligado superar el ruido y la bronca política que todo lo envuelve y no permite el debate sereno y constructivo que demandan los ciudadanos. Porque lo que está en juego es el devenir de un sector estratégico para Navarra.