Carta de los lectores
El optimismo del doctor Domínguez


Actualizado el 20/01/2025 a las 10:06
Cada vez que leo o escucho las entrevistas del consejero de salud admiro más su energía y ánimo para afrontar los graves problemas de la sanidad pública navarra.
Según él todo está mejorando o en vías de solución. Cuando le preguntan por las agresiones que están ocurriendo en el ámbito hospitalario de Navarra, responde que las agresiones han existido siempre. Parece que minimiza lo que pasa en la actualidad.
Hubiera sido más oportuno dirigirse a los profesionales y explicarles que entiende su malestar, que se pone en su lugar y que está intentando solucionarlo por todos los medios. Seguro que lo piensa (pero no lo dice). Lo curioso de estas agresiones es que los delincuentes conozcan el hospital como si fuera su casa.
La policía los detiene, pero al día siguiente están en la calle y vuelven a repetir los mismos delitos. Las agresiones han existido siempre y seguirán existiendo. Antes, las causas eran las largas esperas de los pacientes en Urgencias, las personas broncas o bajo los efectos del alcohol o drogas. En la actualidad, las agresiones son por cualquier motivo, y , además, en algunos casos hay robos e intimidación.
Está claro que un sistema de seguridad eficaz frena las agresiones e impone respeto. ¿Por qué falla este servicio de seguridad en el Hospital Universitario de Navarra? Aunque la policía los refuerza, algo no está funcionando bien para que esto suceda. Trabajar con tranquilidad es lo más importante para los profesionales sanitarios, y habrá que investigar las causas de este fracaso.
Sobre la nueva Ley Foral de Salud, leo las explicaciones del Dr. Domínguez y me pierdo. Dice, por ejemplo, que el profesional está para servir al ciudadano y hay que tener vocación de servicio. Esto ya lo tienen claro todos los profesionales. Pero es más difícil entender cómo se comporta la consejería con ellos.
Parece que quieren facilitar su movilización, generando así más inseguridad laboral y dificultando la conciliación familiar. Le preguntan al consejero por las listas de espera y dice estar satisfecho, porque el 2023 acabó con 65.000 pacientes para primera consulta y el 2024 finalizó con 4.500 menos.
En mi opinión es un optimista. Estas cifras tan elevadas se deben, según el consejero, a una población envejecida (yo estoy en ese grupo de población y parece que somos un lastre), profesionales cansados (no me extraña con lo que vivieron en la pandemia y lo que se les exige), y una ciudadanía más demandante queriendo inmediatez (pero en muchas ocasiones nos quedamos en casa para no saturar centros de salud y hospitales).
Además, es tal el optimismo del consejero que piensa que Navarra es atractiva para los médicos, cuando todos sabemos que aquí no quieren venir por los bajos sueldos respecto a otras comunidades y las precarias condiciones laborales.
Al final, no se si es bueno tanto entusiasmo y preferiría que fuera más realista y más consciente de la situación.