El 'sanchismo' se implanta desde arriba

La Moncloa y Ferraz avanzan con Andalucía y Castilla León en su plan de extender su control al conjunto de las federaciones del PSOE colocando al frente a ministros leales a Sánchez

thumb

Editorial DN

Publicado el 08/01/2025 a las 05:00

La renuncia de Luis Tudanca a postularse a la reelección como secretario general del PSOE de Castilla y León, y la de Juan Espadas a sus aspiraciones para continuar al frente de la organización territorial socialista más importante, la de Andalucía, fueron este martes las últimas señales del control que La Moncloa y Ferraz tratan de extender al conjunto de las federaciones. 

En la trayectoria del partido se entiende como ‘sanchismo’ no sólo la resistencia y el pundonor que su secretario general, Pedro Sánchez, desplegó para hacerse cargo de la formación después de verse obligado a dimitir en octubre de 2016. 

El término consagra el liderazgo erigido por Sánchez buscando directamente la anuencia de la militancia, prescindiendo de la dirigencia territorial que se le supone a un partido federal y federalista. Un partido que con él se deconstruye de arriba hacia abajo, dotándose para ello del propio Consejo de Ministros. 

La ‘nueva normalidad’ socialista parece autorizar a Pedro Sánchez a designar a todos los cargos internos. Haciendo que la ministra de Ciencia, Diana Morant, sea a la vez secretaria general de los socialistas valencianos.

 Que la titular de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, aspire a hacerse cargo de la organización del partido en Aragón. O que el nombramiento de Óscar López como titular para la Transformación Digital y la Función Pública le situara dos meses después como relevo de Juan Lobato en la Comunidad de Madrid. 

Y que la vicepresidenta primera, ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, se vea en la tesitura de liderar orgánicamente nada menos que a los socialistas andaluces. 

Sobre el papel, se trata de una operación sin precedentes que apuntala la presidencia de Sánchez en tanto que nadie en el seno de su formación está en condiciones de discutir una sola decisión del Gobierno. 

Con más de media docena de ministros dedicados las 24 horas a la batalla partidista, y un sinfín de investigaciones judiciales atenazando a La Moncloa, los artificios socialistas pueden acabar ardiendo a la vez.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora