"Democracia y abuso de poder: términos antitéticos", por Miguel Sanz

Actualizado el 01/11/2024 a las 22:22
Para recordarnos el título de este artículo, la portada de The Economist, prestigioso periódico liberal, con sede en Londres, afirma con crudeza: “El presidente Sánchez se aferra al cargo a costa de poner en riesgo la democracia”. Mientras esto se publica en Inglaterra, en España, el PSOE junto a PNV, ERC y BNG, firman la propuesta de Bildu para acabar con la llamada “Ley Mordaza” con el aplauso entusiasta de su portavoz por la prohibición a la policía de utilizar “pelotas de goma”. ¡Vivir para ver!
Otegi, jefe de Bildu, pacta con el Gobierno de Sánchez reducir sus penas y sacar a los etarras a la calle (presos por presupuestos) sin arrepentimiento alguno. Semejante indignidad ha quedado grabada en el BOE para agravio de las víctimas del terrorismo. Para redondear el disparate, Otegi divulga entre sus bases que Bildu no renuncia a crear “La República Confederal Vasca” con Navarra dentro de ella, por si alguien tenía dudas.
La presidenta Chivite baja un peldaño la pretensión de Otegi y, ante este disparate, para satisfacer al separatismo abertzale, cara a su Congreso, promete avanzar “hacia la España Federal”.
El Estado autonómico, que reconoce la Constitución de 1978, se puede perfeccionar, revisar y mejorar pero, a mi juicio, en ningún caso debería sustituirse por otro modelo. El federalismo no añadiría innovaciones institucionales relevantes, y el confederalismo que persigue Bildu solo añadiría ruptura del Estado de Derecho y quiebra económica y social de la Navarra diferenciada reflejada en la Constitución y en el Amejoramiento.
Para finalizar con este capítulo de iniciativas políticas, en mi opinión poco juiciosas y nada favorables para la convivencia, la cohesión social, el equilibrio territorial y el progreso, solo nos faltaba o nos sobraba, según se mire, para que la política perdiera credibilidad entre la gente, el capítulo “Errejón”. Ilustre portavoz de Sumar, coalición coaligada con el PSOE en el Gobierno, abandonando la política “agotado” de dar lecciones contra el machismo, el abuso sexual y no sé cuantas cosas más, y acompañando su dimisión con una prosa hipócrita para ocultar sus posibles desmanes y presuntos delitos achacables a deslices propios del “patriarcado”, como él mismo dice.
Navarra no está al margen de estas y otras cosas que pasan en España, pues los gobiernos del presidente Sánchez y la presidenta Chivite son dos caras de la misma moneda, incluidos los socios de los respectivos ejecutivos.
Las deslocalizaciones de empresas son hechos relevantes que el Gobierno foral pretende minimizar, pero que a muchos navarros nos preocupan. Las últimas noticias nos informan que “Acciona Generación Renovable” ha hecho efectivo el cambio de domicilio social a Madrid. Otros titulares igualmente preocupantes sitúan a “Sunsundegui” en Alsasua con la rescisión del contrato con Volvo para fabricar dos modelos de autobús de última generación, sin conocer exactamente los motivos del porqué, en una empresa participada por la sociedad pública Sodena. Tenerías Omega SA de Villatuerta, empresa centenaria, deja sin empleo a 80 trabajadores y Arcelor de Lesaka informa que el acero asiático deja en mínimos la actividad en Navarra. La preocupación se extiende a Volkswagen Landaben por los posibles cierres de plantas en Alemania, y ya sabemos aquello de que “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”.
Todo esto contrasta con las noticias que nos llegan de Aragón. Se habla de que va a atraer en un solo año 35.000 millones de € en el sector tecnológico y logístico. Amazon, con 15.700 millones €, lidera las inversiones con cerca de 7.000 puestos de trabajo. Otras inversiones se sitúan alrededor de Microsoft, grandes plataformas logísticas y el grupo “Stellantis”, con su proyecto de gigafactoría de baterías para coches eléctricos. Es difícil valorar si estos datos son fruto de que Navarra ocupa el puesto 14 de las 19 haciendas (las tres vascas incluidas) en el índice de competitividad fiscal, o son fruto de la inestabilidad institucional y coyuntura política. Lo cierto es que la Comunidad foral tiene el peor IRPF y una presión fiscal efectiva global superior a la que existe en el País Vasco, Madrid, La Rioja o Aragón, a pesar de nuestro Régimen de Convenio. Las administraciones también compiten.
Junto a todo esto, las preocupaciones de los navarros se extienden a otras áreas francamente sensibles y pendientes de mejorar: la sanidad, la educación, la vivienda, las infraestructuras y, sobretodo, el consenso constitucional para garantizar la institucionalidad de la Comunidad foral alrededor del Amejoramiento, imposible de lograr a través del pacto con quienes quieren separarse de España e integrar a Navarra en “la República Confederal Vasca”. Como consecuencia, el índice de satisfacción ciudadana se desploma en Navarra, y pasa del 73% y 54% en 2015 al 33%y 28% en 2024 en Sanidad e infraestructuras respectivamente.
Conocido el 6º acuerdo presupuestario del Gobierno presidido por PSN con Bildu, me pregunto ¿De quién depende el Gobierno? De Bildu, ¡pues eso!, se quita lo que no le gusta (empresas, inversión e identidad foral) y se pone lo que le entusiasma (euskera y obsesiones identitarias). Al final, presupuestos aprobados y la presidenta en su sitio, aunque no salga en la foto. Mientras tanto, el fenómeno DANA deja en España desolación y muerte, el Gobierno y sus socios aprueban la reforma del Consejo de RTVE en su afán de controlar las Instituciones. ¡Porca miseria!
Miguel Sanz Sesma. Expresidente del Gobierno de Navarra