Halloween, tradición americana arraigada en Navarra

Publicado el 31/10/2024 a las 05:00
Las tradiciones y los festejos del otro lado del Atlántico se han popularizado e incrustado en el resto de naciones. Sobre todo son los Estados Unidos los que marcan tendencia con Black Friday (Viernes Negro), Homecoming (recibimiento a los nuevos alumnos en High Schools y en la universidad), el Spring Break (vacaciones primaverales) o Santa Claus y Christmas con los regalos navideños.
La fiesta de Halloween (Noche de Brujas) se celebra el 31 de octubre y proviene de una cultura celta ancestral, desde el siglo VIII a. C. Se asociaba al cambio de estación (Samhain, fin de verano).
En su origen, los celtas pensaban que la separación entre el mundo de los muertos y de los vivos era muy pequeña y que el último día de octubre los muertos regresaban a sus hogares. Por ello, los familiares celebraban ritos sagrados y banquetes en las tumbas para purificar y dirigir a los difuntos por el buen camino; al mismo tiempo se usaban máscaras y hogueras con el fin de ahuyentar a los espíritus malignos.
Con la venida de los romanos a tierras celtas, se mezclaron las liturgias para agruparlos en la Fiesta de la cosecha. Los papas Gregorio III y IV (siglo VIII), ante la avalancha de ceremonias paganas, intentaron suplantar Halloween y trasladaron la fiesta católica del Día de Todos los Santos al 1 de noviembre.
Los obispos condenaban esta fiesta por prácticas mundanas, como la invocación a los muertos, afición por la adivinación, hechicería o a los rituales satánicos. Justificaban este rechazo porque se exaltaba a la muerte o al reino de las tinieblas y no concordaba con el Dios de los cristianos.
Siglos más tarde, los cristianos protestantes, en esas mismas fechas, han ido celebrando el Día de la Reforma, en conmemoración del 31 de octubre del año 1517, en que Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Todos los Santos de Wittenberg (Sajonia). El fraile agustino inició de esa manera la Reforma Protestante, que promulgaba la vuelta a los orígenes de los primeros creyentes con una Iglesia más espiritual y menos materialista. Comenzaba un debate público de carácter teológico, que provocó la separación de la Iglesia Católica.
La efemérides de Halloween se introdujo en Estados Unidos y Canadá en 1840, gracias a los inmigrantes provenientes de Irlanda, sin embargo las manifestaciones no se produjeron hasta 1920, concretamente se celebró un desfile en Anoka, (Minnesota). En la década de los 70, las series de televisión y el cine internacionalizan el evento y se extiende por diversos países anglosajones. Se recuerda la película de terror de John Carpenter, titulada Halloween (1978).
Para los americanos es una de las noches más importantes festejada con familiares y vecinos. Los niños salen a la calle disfrazados de fantasmas, duendes y demonios, pidiendo por las casas y pronunciando la famosa frase: “truco o trato” (Leyenda de Yack el Tacaño). Si no son generosos les arrojan huevos o espuma contra las puertas, si reciben dulces y dinero aceptan el trato. Las casas son decoradas con calabazas, simulando caras y colocan una vela en su interior para invocar a los buenos espíritus y asustar a los malos en un clima de humor y terror.
En España y América Latina pronto caló el festejo con algunos matices, pero siempre con aproximación al mundo de los muertos. Galicia vive más intensamente esta noche en torno a las queimadas y las meigas
En Navarra, la tradición americana ha tenido un gran arraigo de forma que los alumnos de algunos colegios y también bastantes adultos se disfrazan, en un ambiente semejante al de nochevieja. Este año 2024, ciudades y pueblos de la Comunidad foral han programado una serie de actos donde las brujas, los duendes, los fantasmas, los magos y los hechiceros están presentes en esta noche.
Recordamos Senda Viva (Arguedas) con Cazadores de sombra, El día de los muertos o el Rincón de la calabaza; Zugarramurdi, Lekumberri y Leitza con brujas y demonios; Elizondo con la novela negra de la trilogía del Baztán, Abaurrea con máscaras y escenas teatrales; Lodosa con la Leyenda del gigante Pimentonero, Lesaka con la visita mágica del Olentzero, El Roncal y su barrio del Castillo. Sin olvidar el Planetario de Pamplona, allí la Noche de estrellas se convierte en conjuro, visionando toda clase de constelaciones en el firmamento.
Una noche de Halloween donde todo se transforma en magia y, por una vez, podemos recrearnos con nuestros sueños y fantasías.
Luis Landa El Busto. Escritor e historiador