"Putin no está dispuesto a una derrota humillante, lo que aumenta el riesgo nuclear"

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JOAQUÍN GARRO

Publicado el 13/10/2024 a las 05:00

A medida que la guerra en Ucrania se prolonga en el tiempo, sin una solución a la vista, al menos, a corto plazo, el discurso sobre la amenaza nuclear por parte de Rusia se intensifica. Ello ha cobrado mayor fuerza tras la advertencia del presidente Putin a los miembros de la OTAN, el pasado 13 de septiembre, señalando que no debe permitir que Ucrania utilice sus misiles de largo alcance para atacar territorio ruso.

Putin argumenta que Ucrania, por sí sola, carece de la capacidad para lanzar misiles de largo alcance contra objetivos en territorio ruso. Afirma que necesita los datos de inteligencia proporcionados por los satélites occidentales, cuyos expertos determinan las misiones de vuelo. Según el presidente ruso, esto constituiría una participación directa de los países de la OTAN en el conflicto, alterando fundamentalmente la naturaleza de este.

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Hasta ahora, los principales miembros de la OTAN no quieren liberar el uso de armas de largo alcance contra objetivos en el interior de territorio ruso. El canciller alemán, Olaf Scholz, justifica el rechazo con un “alto riesgo de escalada”. Además, la nueva doctrina nuclear rusa, hecha pública por el presidente Putin a finales de septiembre, señala que, en caso de un ataque masivo desde el aire, es decir, con misiles de crucero, aviones, cohetes o enjambres de drones, Moscú podría ahora responder con armas nucleares. Las normas recientemente definidas también se aplican a la vecina Bielorrusia, que forma una Unión de Estados con Rusia. En un mundo nuclear, el armamento atómico se erige como el único garante del equilibrio estratégico. En el conflicto en Ucrania, la disuasión nuclear tiene como objetivo evitar la intervención directa de Estados Unidos y la OTAN, previniendo así un enfrentamiento directo con Rusia.

Como señala el profesor Vicente Garrido Rebolledo, uno de los máximos expertos internacionales en proliferación y estrategia nuclear, “las armas nucleares han sido parte integrante de la actual guerra en Ucrania, no de manera física sino como amenaza que Rusia indujo deliberadamente a fin de dar forma y recordar al mundo que se trata de una confrontación en la que está involucrada una gran potencia, con el suficiente poder militar y nuclear para enfrentarse a EEUU y a los países aliados a la vez que recuerda que Moscú posee el mayor arsenal nuclear mundial”.

Muchos analistas argumentan que Rusia nunca utilizaría el recurso atómico, mientras que otros consideran que el chantaje nuclear ruso no es ningún farol y, en cualquier caso, el riesgo es inasumible porque temen que el Kremlin pueda acudir a ese último extremo antes de aceptar una derrota humillante. A tal respecto, no resulta nada fácil mantener el debido equilibrio entre firmeza y prudencia. Putin está demostrando ser un enemigo peligroso y parece determinado a no aceptar una derrota completa.

A finales de marzo de 2023, Vladimir Putin anunció que Rusia tenía la intención de desplegar armas nucleares tácticas en Bielorrusia, amenazando una vez más, con la aterradora perspectiva del uso de este tipo de armas en la guerra en Ucrania.

Ante este escenario de amenaza nuclear, el político canadiense Michel Ignatief señala que el Kremlin podría tomar una decisión de tal calado ante una pérdida irremisible de Crimea, dada la extrema vulnerabilidad del puente del estrecho de Kerch. La decisión tomada por Putin en septiembre de 2022 de anexionar cuatro provincias ucranianas al territorio de la Federación de Rusia (Donetsk y Lugansk, en la región del Donbás; Jerson y Zaporiyia) justificaría, además, de acuerdo a la recién aprobada doctrina nuclear rusa, el empleo de armas atómicas en caso de lo que Rusia consideraría ya un ataque contra su territorio.

La guerra de Ucrania ha devuelto al arma nuclear el protagonismo estratégico que perdió tras el final de la Guerra Fría, tanto a nivel europeo como global. Conviene recordar que uno de los análisis que más ha preocupado y mayor impacto ha tenido en los medios de comunicación occidentales en 2023 fue el de Sergei Karaganov, presidente honorario del Presidium del Consejo de Política Exterior y Defensa de Rusia. En su artículo titulado 'Una decisión difícil, pero necesaria', publicado el 13 de junio de 2023, Karaganov afirmaba que Rusia no se podía permitir perder la guerra, defendiendo la utilización de las armas nucleares, ya que, de lo contrario, Rusia podría morir y, con ella, toda la civilización humana.

En la misma línea, Sergei Markov, exconsejero de Putin, señaló que los aeródromos de la OTAN en Rumania y Polonia, donde se guardan aviones suministrados a Ucrania, serían objeto prioritario de un ataque nuclear ruso.

Ante ello, cabe preguntarse: ¿se corre peligro de que Rusia utilice sus armas nucleares? La respuesta no es sencilla. Lo que sí parece estar claro es que Putin no está dispuesto a una derrota humillante, lo que aumenta el riesgo nuclear.

Joaquín Garro Domeño. Doctor en Seguridad Internacional

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