Un puerto fuera de categoría: septiembre

Publicado el 06/09/2024 a las 05:00
Viendo los titulares observamos que el paisaje va cambiando. “Llega la nueva ‘Champions’: sin grupos pero con más dinero y más partidos”, vamos, más circo a costa de la salud de los gladiadores; “4.653 nuevos estudiantes comienzan el curso en las universidades navarras, en la UN un 36% son internacionales”. La internacionalización llega a las universidades si quieren sobrevivir como las pymes españolas; “Uno de cada cuatro estudiantes abandona la carrera en Navarra”. La mayoría lo deja en el primer curso. Un fracaso del que no se habla; “Personal interino docente de Navarra elige 3.500 plazas vacantes para el nuevo curso” y hay 42.597 personas en las listas abiertas. El drama del paro, la búsqueda de trabajo, ser funcionario.
Como escuchamos al dicharachero Perico Delgado en sus “Pericopuertos”. El terreno comienza a picar hacia arriba, poco a poco. Y pronto llegan esa duras rampas, que asemejan a muros. En donde los esforzados ciclistas se retuercen sobre la bicicleta. Es tal el desnivel que obliga a zigzaguear en la estrecha carretera, de rugoso pavimento con extraños campos magnéticos que te succionan en el asfalto.
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Consideramos a enero con su famosa cuesta un mes duro. Sin embargo, septiembre es ese puerto trampa del último tercio de etapa que decide la general. En donde las familias tienen que echar el resto. Pasados los excesos veraniegos, el relax vacacional, las fiestas patronales y el turismo del autorretrato (“selfie”) para demostrar que uno ha viajado y, lo más importante, ha estado allí. Recalco lo de estar, porque lo verdaderamente auténtico es ser y no estar. ¿Dónde ha quedado el placer del viaje, la búsqueda de uno mismo a través del paisaje y de los otros?
Habiendo pulido la paga extra de junio. Nos encontramos con:
“El gasto de cada navarro para comer en casa ya supera los 2.000 euros al año. El desembolso per cápita de los navarros es 300€ más que la media nacional”. Y eso que en nuestra comunidad hemos reducido a la mitad el consumo per cápita de aceite de oliva.
“Un error técnico facilita desde este jueves los despidos de quienes pidan adaptar su jornada laboral”. Otro éxito del gobierno (La ley de Paridad) y de su Ministerio de Igualdad o debiera decir de “Igual da”, siempre preocupado por “los y las trabajadores”.
De Renfe mejor no hablar, el verborreico ministro del gremio bastante tiene con hablar de los jueces y defender a la esposa de su jefe. Begoña Gémez que inflaba el número de alumnos en la memoria de su master. Hasta 250 alumnos cuando a uno de su profesores le constaban 15. Claro que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición. Tesis o memoria educativa de master “Igual da”. Pese a todo, se empeña en convencernos de que el transporte público es mucho mejor que el privado. Y hasta tiene tiempo de meterse con la vida privada de los que no opinan como él. Lo que podríamos tildar de xenofobia ideológica. Con tres como él, no hacen falta 22 ministros.
“España, segundo país en pobreza infantil de la UE pese a destinar 2.600 M en seis años para erradicarla”, parece ser que la causa es la crisis de la inflación y la subida del precio de la energía que ha mermado el poder adquisitivo de las familias.
El gobierno de Sánchez ha contado con ingresos fiscales récord, aprovechando el efecto recaudatorio de la inflación. Además de la inyección de los fondos Next Generation y un apoyo del banco central sin precedentes. Mientras la deuda pública se ha disparado desde 2018 en 388.727 millones. ¡Ojo al dato! el déficit anual que dejó Rajoy era de 2,59% del PIB. El déficit anual que deja Sánchez en 2023 es 3,66%, y no ha acabado 2024.
Aunque donde llegan las rampas del 18% de septiembre es en la vuelta al cole. Se habla de hasta 300 euros más por hijo. Luego nos preguntamos por la caída de la natalidad. Por no mencionar el negocio de los libros de texto.
Y ya, para la última rampa de meta tenemos que: “El precio del pincho de tortilla se dispara un 63% en seis años”, o sea desde 2018, año de la triunfal moción de censura. Por ello, que nadie se eche las manos a la cabeza al leer este otro titular “Los españoles se empobrecen en 2024: las subidas salariales no compensan los aumentos de precios”.
Aún así, vamos como un cohete, camino del fuera de control allá por diciembre. Si no abandonamos antes y nos subimos al coche escoba.
¡Que esprinten bien el mes! Y cuidado con las “pájaras”.
Jesús Bodegas Frías es licenciado en Ciencias Biológicas