Cartas de los lectores
A vueltas con la piscina de Gorráiz


Publicado el 31/08/2024 a las 05:00
Los socios del Club de Golf Castillo de Gorraiz, usuarios del club y amantes de la natación, llevamos meses con la espada de Damocles encima ante la amenaza del cierre de la piscina del Club deportivo, en beneficio de la construcción de un nuevo gimnasio que reemplace al actual. Cambio radical que afecta al objeto social del club.
El 18 junio de este año, y por exigencia de los socios, tuvo lugar una Junta General Ordinaria y Extraordinaria con el fin de encontrar una solución, una salida a este controvertido tema, que permita, entre otras cosas, mantener el clima de cordialidad y buenas relaciones que siempre hemos mantenido en nuestro querido club desde hace más de 20 años.
En la reunión de la junta, en la que participaron exclusivamente los socios nominativos porque no dejaron entrar a los cónyuges, quedó bien claro que el 85% de los socios presentes estaban a favor del mantenimiento de la piscina y varios de ellos explicaron con contundencia y lujo de detalles las ventajas de mantener la piscina cubierta.
Por lo demás, aquellos socios favorables al cierre de la piscina y construcción de un nuevo gimnasio, brillaron por su ausencia en aquella junta. Solo 11 acudieron a la cita. Mil ciento cincuenta y cinco votos delegados esperaban encima de la mesa. Con muchos meses de antelación, los miembros de la junta directiva y el propio gerente, desde su situación de privilegio, se dedicaron a recoger delegaciones de votos aprovechando todas las oportunidades que encontraron a su alcance y fuera de su ámbito de competencias, puesto que ellos están ahí para velar por los intereses del club y de todos los socios, no exclusivamente de los jugadores de golf. En su afán recaudatorio de votos argumentaron con información escasa, parcial, poco veraz; y salpicaron la campaña con tintes intimidatorios sembrando el miedo a una posible sucesión de derramas, que el club iba a exigir, si se mantenía viva la piscina. Tuvieron en su mano información privilegiada y un fácil acceso al registro de accionistas, para conseguir esas delegaciones.
Por el contrario, 61 personas físicas estuvieron presentes en la Junta y aportaron 855 votos a favor de la anulación del acuerdo de cierre de la piscina. Estos votos se consiguieron con el trabajo de un equipo de socios que decidimos tocar las puertas, calle por calle, y explicar la situación en la que nos encontrábamos. Si analizamos las condiciones tan distintas en que se consiguieron esos votos, el tema debería de estar clarísimo para los miembros de la Junta directiva. Por ética y por estética. Ellos tuvieron todos los instrumentos a su alcance, además de argüir una información poco fundada y nada veraz. Nosotros tuvimos la mera calle y nuestros argumentos reales. Cabe decir también, que una cantidad importante de delegaciones de votos que aportaron esas 61 personas, no fueron admitidos aduciendo razones difíciles de entender…
El resultado de la votación con esta diferencia de medios y de oportunidades fue que el 43% de los socios votaron a favor de continuar con la piscina. El 57% fueron votos delegados, a favor de cerrarla.
Lo que al final pedimos en dicha junta, es que se conceda un tiempo de un año para estudiar con detenimiento las dos posturas, con presupuestos reales y con datos objetivos. Que se cree un Comité piscina, así como quieren crear un Comité gimnasio.
No hay un presupuestos -y mucho menos 3 presupuestos que es lo que se exige en estos casos- que avalen ninguna de las dos opciones. Ni para la construcción del nuevo gimnasio, ni para la puesta a punto de la piscina. No tiene el club sus cuentas auditadas y aducen que no es obligatorio. Otra vez falla la ética y la estética en todas las acciones de esta junta directiva. A lo largo de los años, nunca se cuidó la piscina ni las demás instalaciones del club deportivo. Ha faltado una gestión seria de mantenimiento en todo lo que resulta ajeno al campo de golf.
Laura Arribas Berendson