"Para los partidarios del 'procés', cada tribunal de la quinta puñeta que dé la razón a los independentistas otorga la medida de la democracia"

thumb

Chapu Apaolaza

Actualizado el 02/07/2024 a las 23:59

Cádiz, media tarde, paseo de chuchillos mestizos, flamencos echando la siesta, erasmus morreando, turistas vestidos de alpinistas y cuchilladas de luz sobre las esquinas. Me detengo a escribir la columna en la terraza de Los Platillos Volantes. Dentro, Zalo se ha dormido sobre su silla junto a una televisión que celebra goles de jugadores que yo no sabía ni que existían. Duerme una siesta febril, sudorosa, lisérgica bajo la jaula de un pájaro en el que ya no hay pájaro. Huele a queso en aceite y en los vasos podríamos rastrear la huella del tipo que mató a JFK. Un tipo con patillas de contramaestre del ‘Santísima trinidad’ atiende en la pantalla un curso de guitarra mientras apura un pitillo y un whisky con coca cola en un vaso largo y sin hielo, un vaso estrecho, oscuro, quieto y profundo como la fosa de las Marianas. Le suena el teléfono y habla del bono del Gobierno para poder acceder a pornografía -treinta veces en treinta días-, que bautiza como “el Pasaporte con ‘J’”.

Acaso se haya enterado de que el Supremo ha negado la amnistía a Puigdemont porque considera que su malversación sí que tuvo un beneficio personal. Sánchez pretendía transigir con la amnistía para aprobar un montón de Leyes y terminará aprobando solamente la amnistía. Si Llarena hubiera liberado a Puigdemont, ahora lo hubieran cubierto de pétalos como si fuera Taylor Swift, pero como no lo ha hecho, lo ponen de facha. Para los partidarios del procés, cada tribunal de la quinta puñeta que dé la razón a los independentistas otorga la medida de la democracia. Les vale cualquier juez salvo los nuestros y acatan todas las leyes menos las españolas. Recuerdo la leyenda de aquel ‘armao’ de la Macarena que durante la procesión se enzarzó en una trifulca en la que hirió a un hombre y, estando ante el juez, se defendió alegando: “Yo no reconozco a este Tribunal. ¡Yo dependo de Roma!”

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

En un vértigo milenario, Cádiz mantiene intactos sus mundos de calma. Si uno es joven y regresa a una ciudad, nota que ha cambiado la ciudad. Pero si uno ha vivido ya lo suficiente y visita una ciudad después de un tiempo, entiende que el que ha cambiado es uno. Cádiz, excepcional también en esto, me concede creer que tanto tiempo después, sigo siendo el mismo. 

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora