¿Endeudarse para llenar una hucha?

Publicado el 27/06/2024 a las 05:00
A ninguna familia en su sano juicio se le ocurriría ir al banco a pedir dinero para meterlo en una hucha. Es ridículo, caro y sería dejar, además, a los que vienen detrás un problemón. Pues es eso exactamente lo que está haciendo el Gobierno de la nación con las pensiones.
Para poder salir en una rueda de prensa y decir que “la hucha de las pensiones sigue creciendo”, el gobierno ha agrandado el agujero de las pensiones endeudándose hasta 156.000 millones, desde los 55.000 de 2020. Por cierto, la hucha de las pensiones está dotada con 7.000 millones.
El sistema se endeuda, no hay que ser muy sagaz, porque la cantidad que se paga por pensiones cada mes es mucho mayor la que entra por cotizaciones, a pesar de que estemos en cifras récord de cotizantes y a pesar de la tremenda subida de las cotizaciones de este año. En concreto, cada año el sistema pierde 55.000 millones.
Para agravarlo, en vez de decir la verdad, hemos subido irresponsablemente las pensiones un 15% en los últimos tres años con lo que el agujero anual se ha ido agrandando. Esto, repito, en cifras récord de cotizantes. Imaginen cuando haya una crisis y caiga el número de cotizantes (no el de pensionistas).
¿Y a quién se lo debe la Seguridad Social? Al Estado, y el Estado lo que hace para financiarlo es emitir deuda a tipos del 5% aproximadamente. Deuda que redundará en un menor bienestar de nuestros hijos y nietos, que tendrán que pagarla. Porque quien nos presta el dinero lo quiere de vuelta con sus intereses.
Cuando se presenta un problema tan grave, los políticos (de cualquier partido) puede actuar como estadistas, pensando en las siguientes generaciones, o como dirigentes de bajo nivel pensando en las siguientes elecciones.
Los nuestros han pensado en las próximas elecciones y en vez de decir la verdad (desagradable) a los ciudadanos, en especial a los pensionistas, han preferido decir a la gente lo que quiere oír y endeudar a las siguientes generaciones para poder tener una foto de una “hucha” y pasar el “marrón” a nuestros jóvenes y a los siguientes gobiernos.
Es una táctica suicida porque el ajuste de las pensiones o lo hacemos o nos lo harán (y será peor, como en 2010) e injusta porque, aunque suene duro decirlo, los pensionistas son el único colectivo que no ha perdido poder adquisitivo desde 2008. Cada pensionista, por otro lado, recibe mucho más de lo que entregó. En concreto, un 45% más de media, cálculo financiero incluido.
Necesitamos que nuestros dirigentes nos traten, por una vez, como adultos y nos digan la verdad por complicada que esta sea. Solo así podremos entender las medidas que tarde o temprano se tendrán que tomar para solucionar el problema.
Así que ya ven, estamos creando un espejismo de hucha echando a la espalda de nuestros hijos y nietos una deuda indecente para no asustar a nuestros pensionistas. Todos lo sabemos y todos fingimos que está bien.
Álvaro Bañón Irujo es economista en Haltia Capital