Ayudas a la rehabilitación: ¿Vivienda va a dejar tiradas a cientos de familias?

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Juan Luis Sánchez de Muniáin

Publicado el 23/06/2024 a las 05:00

La rehabilitación y reforma de viviendas y edificios es una de las acciones más gratificantes que se pueden llevar a cabo. Modernizan los hogares, revalorizan nuestros inmuebles, y mejoran sustancialmente los entornos de nuestros pueblos y ciudades.

Navarra y en especial su capital han sido ejemplo y vanguardia en esta práctica desde hace años con muy buenos resultados.

Ahí está la renovación integral del Casco Antiguo de Pamplona en la primera década de este siglo en la que abordó la renovación completa de sus calles, introduciendo modernas galerías de servicios y a la que acompañó la rehabilitación de las fachadas y las viviendas que se dotaron de servicios tales como ascensores, medidas de accesibilidad, impermeabilización, cubiertas etc.

Posteriormente este impulso reformista se extendió a otros entornos menos antiguos pero necesarios de rehabilitación.

En los últimos años, se ha aportado la necesidad de mejorar las condiciones energéticas de viviendas y edificios instalando nuevas ventanas y cerramientos o acometiendo obras de envergadura en edificios y bloques de vivienda con el fin renovar por completo, fachadas, cubiertas, patios e instalaciones de servicios.

Estas iniciativas hubieran sido imposibles de emprender de no contar en cada momento con un importante apoyo público proveniente de las distintas administraciones que han sufragado a vecinos y propietarios buena parte de las obras.

Así ha sucedido también en estos años en los que se ha sumado la importantísima aportación de fondos provenientes de la Unión Europea.

De esta forma el Gobierno de María Chivite ha difundido esta posibilidad para estimular a comunidades de propietarios con el fin de emprender estas importantes obras respaldadas con aportación de ayudas públicas.

Cientos de comunidades vecinales hemos visto cómo se nos transmitía la necesidad de “hacer cuentas” con el dinero que debíamos aportar y la seguridad de que buena parte de ese esfuerzo lo recuperaríamos al cobrar las subvenciones a las que teníamos derecho.

Y como consecuencia de ello, multitud de comunidades acogieron la “invitación” y se han embarcado en afrontar como pueden estas obras de coste elevado.

Hasta aquí, todo un éxito, pero ahora puede venir la frustración.

Resulta que este año 2024 ya no llegan fondos europeos (como estaba previsto) pero el departamento de vivienda del Gobierno de Navarra tiene cientos de proyectos pendientes de resolver ( la mayoría registrados el pasado año 2023) y por el momento no se conoce que haya dispuesto una partida de fondos suficientes para atender estos proyectos cuya ayuda tienen derecho.

¿Qué puede ocurrir? Que a muchos de estos proyectos se les prive de la ayuda económica prometida.

Son reformas para los que cada unidad familiar se ha comprometido mediante créditos a adelantar hasta 30.000 euros en espera de la subvención prometida (y alardeada) por el Gobierno de Navarra.

Y puede ocurrir que de pronto, se desquicien todos los cálculos económicos de esas familias que han emprendido unas obras que jamás habrían abordado de no mediar el compromiso de esa ayuda pública que quizás nunca llegue.

Y ante esta situación: ¿ha oído alguien a la consejera de vivienda garantizar que todos quienes cumplan las condiciones van a recibir la ayuda? O en otro caso ¿Ha oído alguien a los responsables del Gobierno de María Chivite, dar la cara y explicar la situación o avanzar que no van a tener capacidad para atender todos los proyectos de reforma y ofrecer alguna solución?

No me importaría pasar por catastrofista y equivocarme ante este panorama, pero por desgracia quienes trabajan en este ámbito ya sea en el sector público como privado están comenzando a percibir que se avecina una situación problemática e injusta para cientos de familias.

Familias que se han endeudado, y que han contratado complejísimos proyectos de rehabilitación y han acudido a entregarlos ante la Administración tras la animosa llamada de los responsables del Gobierno. Ese gobierno que ahora está a punto de dejarles tirados y ni tan siquiera responde.

Se habla que pueden faltar 40 millones de euros a disponer por las arcas forales para atender todos los proyectos de reforma ya solicitados que cumplan las condiciones. Recientemente se ha incrementado la partida en seis millones, cantidad a todas luces insuficiente para responder al problema.

Ante ello, es procedente y urgente que la consejera de vivienda asegure que no va a faltar un euro de ayudas para hacer frente a esta inversión que miles de particulares han afrontado ya ante unas expectativas generadas por un gobierno que ahora no hace frente.

De otro modo la intranquilidad se volverá angustiosa por generar una situación profundamente dañina e injusta para muchos ciudadanos que, de buena fe, han confiado en sus instituciones. Den la cara cuanto antes y aclaren todo. Me alegraré de haberme equivocado.

Juan Luis Sánchez de Muniáin Lacasia Parlamentario Foral por Unión del Pueblo Navarro

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