Cartas de los lectores
Los abertzales protagonizan las fiestas de Iturrama


Actualizado el 24/05/2024 a las 07:31
Ya llevamos varios años en que las fiestas de los barrios pamploneses son habituales, controladas por los autodeterministas. No obstante las actividades deben programarse con el objetivo de llegar a niños, adultos y mayores.
Le llaman Semana Cultural, que va desde el lunes 13 al 19 de mayo, pero debería denominarse “el txiringuito de los abertzales”. Y digo esto porque es una manifestación popular de propaganda de los separatistas, bildus y todas las asociaciones en pro de Euskalherria, de la ikurriña y del vascuence. Ahora bien, mientras todos los ciudadanos tenemos que respetar unas normas cívicas, estos separatistas campan a sus anchas, año tras año, sin recibir ni un solo aviso de multa o cierre, pero, eso sí, con el consentimiento y aportación crematística del ayuntamiento de Pamplona.
Todo comenzó con la Plataforma Auzoak, que se “autorizó a sí misma” a programar las fiestas “para trabajar desde la cultura con el barrio para conseguir una Iruña más activa”. Palabras y más palabras huecas (...). Sin olvidar el estruendo de la música, que no permite dormir y dejar miles de kilos de basura por plaza Huarte, Iturrama y Esquíroz. El objetivo principal de Auzoak es: “Ofrecer un modelo de ciudad más popular, participativa, feminista y euskaldun”. Y se quedan tan ufanos (...).
Y los que defendemos una Navarra uniprovincial con sus fueros, cadenas y peculiaridades propias, ¿nos ausentamos de Pamplona para que Asiron imponga la ikurriña o, quién sabe, nos tale con nocturnidad los árboles del boulevard Iturrama para colocarnos los seis reyes de Sarasate? El interior y exterior de las barracas estaban todas repletas de signos de Euskalherria y, lo que es más grave, se vendían pizzas, chistorra, bocadillos calientes, pintxos y toda clase de comestibles sin ningún permiso de sanidad. Además, para esquivar más la ley, durante la semana se ha publicado la revista Iturramako Jaiak con más de 140 anuncios de todos los tamaños, que los comercios del entorno han pagado, casi obligados, en efectivo, sin IVA, sin recibo ni factura. Además, es un panfleto ilegal sin Depósito Legal ni tampoco ISBN.
Sin embargo, este negocio no solo es de Iturrama, sino que Auzoak domina y se extiende a los barrios de Txantrea, San Juan, Buztintxuri, Azpilagaña, Mendillorri, Ensanche, La Milagrosa, Etxabakoitz, Ermitagaña-Mendebaldea, San Jorge, Casco Viejo, Rochapea y algunos pueblos colindantes. ¿Quién controla ese negocio muy lucrativo, en negro, y sin pasar por Hacienda? ¿Por qué no se exige a Auzoak el resultado económico de las fiestas de una docena de barrios? ¿Dónde va a parar el dinero de las bebidas, del restaurante y de los anuncios de las revistas? Es un perjuicio grave para los bares y restaurante del entorno, que pagan religiosamente sus impuestos. Es una responsabilidad del ayuntamiento por la concesión del permiso y por el visto bueno de sanidad, así como del Gobierno por no realizar una inspección.
En resumen, Iturrama es un barrio con personas mayores, que huyen del ruido esos días y que solamente participan del evento un 6%, ya que la mayoría son de la Chantrea y Rochapea. ¿Lucharemos por clausurarlas o llevarlas a la Ciudadela? Está en nuestras manos.
Luis Landa el Busto, historiador y escritor.