"Ciencia, tecnología y creatividad, soportes de la sociedad"

Publicado el 10/04/2024 a las 05:00
Con motivo del día de la ciencia y de la tecnología, hoy 10 de abril, y de la creatividad, 21 del mismo mes, deseo destacar la gran dependencia que tiene nuestra sociedad de estos tres campos del saber, relativamente vivos en nuestra Comunidad foral. Entre ellos existe una relación de apoyo mutuo: no hay ciencia ni tecnología sin creatividad y ésta, a su vez, necesita alcanzar nuevos logros en diferentes disciplinas valiéndose de investigaciones rigurosas y de sistemas tecnológicos avanzados. La ciencia y la tecnología son tan creativas como lo es el arte expresado, por ejemplo, en la pintura, la música o la literatura, generan conocimiento útil para la humanidad y conducen a una innovación capaz de transformar el mundo. Señalaré su importancia a nivel de investigación, de empresa y de educación.
Los progresos científicos son fruto de largos periodos de investigación, de grandes dosis de esfuerzo intelectual, de muchas ideas novedosas y de bastantes momentos de duda e incertidumbre debidos, entre otros motivos, a la imposibilidad de concluir la obra iniciada o a la falta de su reconocimiento por profesionales de la especialidad. Cada resultado, cada contribución original y valiosa, cada invención tecnológica refleja la creatividad subyacente de sus autores y demuestra que la ciencia y la creatividad se combinan para gestar productos relevantes. Servirse de ellas, sea para reducir la enfermedad o la contaminación ambiental, sea para superar riesgos o mejorar el desarrollo sostenible es una tarea ambiciosa y noble.
La ciencia, la tecnología y la creatividad son el eje amplificador del ámbito empresarial, de ese mundo productivo que asegura el poder adquisitivo de muchas personas y que está esparcido desigualmente por el territorio nacional. Se dice que de una manera u otra las destrezas y la forma de pensar de empresarios y trabajadores están siendo superadas por la inteligencia artificial y el creciente grado de automatización, lo que permite inferir que necesitan un nuevo perfil de habilidades en el que la formación tecnológica, el liderazgo y la capacidad de adaptación desempeñen un papel fundamental. Sabido es que el emprendimiento impulsado por una innovación potente será el que garantice el crecimiento constante, supere los momentos turbulentos del mercado, añada valor a los éxitos alcanzados y actualice todos los elementos de la organización. Alentar y aplicar la creatividad propia o ajena constituye, pues, un gran desafío que se demuestra en la aceptación y uso de las sugerencias planteadas por los empleados de cualquier nivel de responsabilidad, en la concesión de premios o refuerzos positivos y en la consolidación de las ideas creativas consiguiendo así que el personal se comprometa con más interés en el proyecto de la compañía.
En el campo educativo, es aconsejable que se practique de manera gradual e intencionadamente las diferentes fases del método científico para estimular con él tanto la investigación como la creatividad. Ya a partir de Primaria, máxime en la Universidad, ha de motivarse a los estudiantes a: descubrir los problemas emergentes de cada contenido, formularlos en un lenguaje comprensible, proponer alternativas de solución sugerentes, verificar su verdad o falsedad, analizar resultados y sacar conclusiones. También es bueno que aprendan a difundir los hallazgos de sus trabajos, lo que fomentaría las competencias de comunicación, es decir, las interacciones fluidas, sinceras y respetuosas entre ellos. La praxis frecuente de esta secuencia de actividades es esencial porque estimula la profundización en cualquier tipo de información, cultiva la aptitud de pensar fuera de lo establecido e integra procesos cognitivos que guían hacia una creatividad colaborativa y hacia una armonía social. En conclusión, la ciencia se preocupa por resolver problemas de diferente índole y en contextos amplios, para lo cual requiere equipos humanos cualificados y dispositivos tecnológicos sofisticados capaces de superar las situaciones difíciles y de garantizar el alcance de los objetivos propuestos. El mundo empresarial, por su parte, opera también casi siempre como lo hace un científico creativo, utiliza herramientas eficaces, optimiza recursos, reparte incentivos y busca nuevas ideas para dar lugar a productos competitivos. Los profesores orientan a sus alumnos para que cuestionen el conocimiento y los sucesos de su entorno sirviéndose del pensamiento crítico y divergente, sobretodo en el campo profesional que les gusta o hayan elegido. Finalmente, considero, al igual que otras personas, que si ejercitamos las ideas expuestas estaremos sembrando, cuidando y difundiendo los valores esenciales de los soportes de nuestra sociedad, rememorando, por supuesto, el empeño y talento de muchas generaciones.
María Luisa Sanz de Acedo Lizarraga. Catedrática de Universidad en Habilidades del Pensamiento y la Creatividad
