"La legislatura, en las urnas"
"El protagonismo del secesionismo catalán y las claudicaciones de Sánchez hacen que la campaña de las elecciones vascas, que se presuponen reñidas, arranque en un clima de extraña quietud"

Publicado el 05/04/2024 a las 05:00
Con el comienzo de la campaña electoral en el País Vasco, que celebra sus comicios el próximo 21 de abril, se reactiva el ciclo electoral que sacude la política española, marcada por la creciente polarización y el enfrentamiento abierto entre las dos principales fuerzas PSOE y PP. Dos meses después de las autonómicas gallegas, se inaugura en el País Vasco un ciclo de tres comicios en apenas 49 días, con las catalanas del 12 de mayo y las europeas del 9 de junio. Precisamente, el protagonismo de los socios secesionistas catalanes desde el 23-J y las incesantes claudicaciones de Sánchez ante sus peticiones, hacen que la campaña de las elecciones vascas más reñidas, a priori, en las dos últimas décadas arranque en un clima de extraña quietud, alejada de la tensión ambiental propia de estos prolegómenos con la que los partidos buscan el cuerpo a cuerpo y la masiva movilización de sus votantes. Una circunstancia que cabe atribuir, entre otros factores, a la ausencia de mensajes novedosos, a la fecha elegida para los comicios o a una creciente dificultad de las fuerzas políticas para estimular a la ciudadanía. Probablemente, al perfil bajo de la precampaña contribuyó asimismo el aparcamiento en un segundo plano de las pulsiones identitarias, algo que especialmente la izquierda abertzale está utilizando como estrategia a largo plazo para apuntalar su crecimiento, y al que está contribuyendo de manera notable el blaqueamiento gratuito al que le viene sometiendo el PSOE de Sánchez, que ha dado por más que normalizadas sus relaciones con EH Bildu, como ha quedado evidenciado con la moción de censura en Pamplona. Las encuestas predicen una disputa reñida por el primer puesto entre el PNV y EH Bildu. La sensación es que, sea cual sea el resultado del pulso, no cambiará el signo político del Gobierno vasco. Aunque con Pedro Sánchez en Moncloa, y vistos los antecedentes que atesora, nada está dicho en el juego que conforman los partidos que forman la mayoría de la investidura que sostiene el Ejecutivo central.