Inflación a la baja: un pequeño respiro
Los alimentos se han encarecido un 5,3% en el último año. Aunque se trata de la cifra más baja desde enero del 2022, revela la persistencia de tensiones tras registrar los precios una espiral que asfixia a las familias

Publicado el 16/03/2024 a las 05:00
La escalada inflacionista de la cesta de la compra se modera, lo que ofrece un pequeño respiro a las economías, pero no supone ni mucho menos que el problema esté resuelto o lo vaya a estar a corto plazo. Los alimentos se han encarecido un 5,3% en el último año. Aunque se trata de la cifra más baja desde enero del año 2022, revela la persistencia de tensiones tras registrar los precios una espiral que ha asfixiado a las familias y los mantiene todavía en unos niveles que han forzado de manera preocupante cambios en los hábitos de consumo de muchos ciudadanos por otros menos saludables y más asequibles. Un aspecto de especial incidencia entre los más vulnerables.
Al margen de factores climatológicos y del comportamiento de las materias primas, la presumible desaparición de la rebaja fiscal de productos básicos, prorrogada de momento hasta finales de junio, pondrá a prueba esa tendencia descendente. El desplome del coste de la electricidad redujo seis décimas el IPC en febrero, hasta el 2,8%, también su nivel más bajo desde agosto de 2023. La inflación ofrece claros síntomas de haber consolidado una línea bajista en la Eurozona, que despeja al Banco Central Europeo (BCE) el camino para emprender un paulatino recorte de los tipos de interés. Un movimiento al que también empuja el frenazo de la economía europea, pero al que la autoridad monetaria se sigue resistiendo todavía. El Banco Central Europeo, que tiene fijada como prioridad la estabilidad de los precios, ha de manejar los tipos con pulso firme para alcanzar el objetivo, pero no puede ser insensible a los efectos de la carestía del dinero sobre la economía, sobre la que se ciernen además las incógnitas de una guerra de Ucrania que no cesa. La prudencia le ha llevado a aplazar cualquier rebaja al parecer al menos hasta junio para asegurarse de que no da pasos en falso. Lo único a lo que cabe agarrarse de sus últimos mensajes es que parece atisbarse el final de la batalla contra la inflación.