Cataluña: otra crisis en la política nacional
El adelanto electoral anunciado ayer por Pere Aragonès recrudecerá el enfrentamiento entre ERC y Junts, afectará al desarrollo de la legislatura de Sánchez y añadirá aún más descontrol en la gobernabilidad

Publicado el 14/03/2024 a las 05:00
El presidente de la Generalitat decidió ayer adelantar las elecciones catalanas al 12 de mayo como respuesta a la “irresponsabilidad” de los grupos que se han negado a apoyar los Presupuestos pactados entre el Gobierno de ERC y el PSC: Junts desde la confrontación más descarnada, los comunes alegando que Aragonès no acaba de renunciar a un megaproyecto de ocio en Tarragona y la CUP guareciéndose en el extremo izquierdo. Su disolución anticipada afecta inevitablemente a la negociación de los Presupuestos del Estado y al curso de la legislatura en España. De hecho, anoche trascendía que el Gobierno de Sánchez renunciará a presentar cuentas para 2024. “El adelanto de las elecciones altera el tablero político. Lo sensato es trabajar en los de 2025”, reconoció la ministra de Hacienda María Jesús Montero. Por otro lado, que una fuerza política presente en el Gobierno de coalición -Sumar- se mostrase satisfecha de un adelanto electoral que ella misma había provocado y que el socialista Salvador Illa saludase la convocatoria con un “me alegro” obliga a pensar en una de dos: o Pedro Sánchez y Yolanda Díaz han resuelto añadir, entre las autonómicas vascas y las europeas, una cita con las urnas que pudiera neutralizar la ventaja de las derechas o lo ocurrido es otra muestra del descontrol en que se mueve la política española, a crisis por día. En cualquier caso, la Cataluña política ha vuelto a demostrar que difícilmente puede contribuir a la estabilidad institucional del país mientras, con ‘procés’ o sin ‘procés’, las divisiones internas en el independentismo continúen dilapidando el tiempo vital y los recursos de los catalanes. La convocatoria representa una opción por el todo o nada. El 12 de mayo, la proposición de ley de amnistía se encontrará en trámite en el Senado. Junts podría inscribir al fugado Puigdemont como candidato, aunque sólo la aplicación efectiva de la medida de gracia por parte del Supremo le permitiría asistir al pleno de investidura sin el riesgo de ser detenido. El enfrentamiento ERC-Junts lo acaparará todo en Cataluña y enconará las relaciones entre el Ejecutivo y la oposición en España.