"Soy afiliado al PSN-PSOE desde 1983 y jamás creí que pudiésemos llegar a dilapidar tanto esfuerzo, tanto sufrimiento y confianza"

Publicado el 25/12/2023 a las 05:00
Este simple gesto, básico en una organización política como el PSOE, partido
al que estoy afiliado no se puede hacer de forma responsable. Llamo
responsable a la realizada con una convocatoria en plazo, con un orden del
día claro, con documentación, si hay alguna propuesta por la dirección, y
con tiempo, para la reflexión y la preparación del tema a debatir.
Actualmente se nos pregunta sobre lo realizado, sin debate, y con
preguntas que nada tienen que ver para lo que luego se utiliza, como en el
caso para conseguir la presidencia del Gobierno de España: ¿apoyas el
acuerdo para formar un gobierno de coalición con Sumar y lograr el apoyo
parlamentario de otras formaciones políticas para alcanzar la mayoría
necesaria? SI o NO, con la respuesta a esta pregunta de forma afirmativa
por tan solo el 55% de los afiliados, hemos acabado proponiendo una ley
de amnistía que afecta a los actos realizados “entre 1 de enero de 2012 al
13 de noviembre de 2023 cometidos con la intención de reivindicar,
promover o procurar la secesión o independencia de Cataluña, así como los
que hubieran contribuido a la consecución de tales propósitos”, en un
acuerdo con un fugado de la justicia, Puigdemont. ¿Esto es magia o truco?
Con estos antecedentes me creo en el derecho de poder dar mi opinión
sobre los últimos acontecimientos en este espacio. Por reducido tendré que
ser conciso.
Sobre la amnistía.
Con la Constitución de 1978 hemos vivido el mayor tiempo de paz de toda
nuestra historia, vino precedida por una ley de amnistía, la de 1977, que
como decía el historiador aragonés Eloy Fernández Clemente, socialista de
pro, “Una amnistía mutua de un pueblo que había visto limitado sus
derechos fundamentales y podía también amnistiar a quienes le habían
herido”. Abrimos así un nuevo tiempo, donde todos somos iguales ante la
ley, a partir de ese momento ya no hay presos políticos en España.
Los acontecimientos del 27 de octubre de 2017, donde una parte del
Parlamento de Catalunya declara su independencia, rompe todas las
normas de convivencia, pues intenta cambiar las reglas de juego a la brava,
mediante el enfrentamiento, consecuencia cae sobre los causantes todo el
peso de la ley, como corresponde. Los que no huyen, son juzgados e inician
sus penas.
Para “coser las heridas y recuperar la confianza perdida” según la ministra
María Jesús Montero, en junio de 2021 el Consejo de Ministros concedió el
indulto, no la amnistía.
La elección de nuestros representantes se basa en la confianza, los
programas no son leídos por la mayoría de los electores, son fundamentales
los valores y trayectoria de los partidos a los que representan para el
resultado de nuestro voto.
El PSOE fue con una propuesta clara sobre este tema: que se juzgue a los
responsables prófugos y después, se podrá indultar o no.
El resultado de las elecciones no nos da para gobernar como estaba previsto
y todo cambia, necesitamos los votos del fugado, y cambiamos de opinión.
Decisión que no responde a un sentir popular, sino al interés personal de
seguir en el poder. La palabra dada al ciudadano no vale de nada, su opinión
tampoco.
Entendí siempre la política como un compromiso ético de integridad,
honestidad, igualdad, … y cuando veo que se va a realizar una ley, la de
Amnistía de 2023, para satisfacer los intereses de los que la aprueban: el
fugado que no tendrá que ir a la cárcel y Pedro y los demás que siguen
tocando poder durante unos cuantos años más, todo cruje, no son honestos
con quienes nos votan, ni tan siquiera con los que formamos parte del
Partido a los que les hacen defender sus actos sin consulta ni debate
interno, patético.
Si hay que cambiar una propuesta electoral resultando con ello un gran
desasosiego social ¿No es más democrático y limpio, por la convivencia y el
interés general, consultar a todos los ciudadanos?
Tema moción de censura en Pamplona, dándole la alcaldía a Bildu.
Más de los mismo la decisión viene de arriba abajo en el PSN-PSOE, vuelve
a brillar por su ausencia la información, el debate y la democracia interna.
La justificación que se presenta, para los que conocemos la vida municipal,
está vacía de contenido, además se pacta con quien nunca en mucho
tiempo íbamos a pactar ya que le queda un largo recorrido ético por hacer.
Perfecto que participen en las instituciones, ¡¡pero de ahí a apoyarles….!!
Otra de ordeno y mando, encima duele oír a compañeros defender con
entusiasmo el comportamiento de Bildu, que todavía no ha condenado
todo el daño que hizo ETA y su entorno. Pero es mejor loar a los que me
dan el sillón que empatizar con los compañeros que sufrimos, por
representar al PSN-PSOE, insultos, dianas en nuestros portales,
manifestaciones ante los mismos y gritos de ETA mátalos, provenientes de
muchos de los que ahora apoyamos. Lamentable.
Soy afiliado al PSN-PSOE desde 1983 y jamás creí que pudiésemos llegar a dilapidar tanto esfuerzo, tanto sufrimiento y confianza.
Manuel Ochoa Beamonte. Exconcejal de Pamplona y de Barañáin por el PSN-PSOE