Clamor social frente a la moción

Publicado el 17/12/2023 a las 18:30
Más de diez mil personas han secundado en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona la concentración convocada por UPN contra la moción de censura que, con el apoyo explícito del PSN, va a arrebatar la alcaldía a Cristina Ibarrola para dejarla en manos del abertzale Asiron. El acto contó también con la asistencia del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Los ciudadanos se han congregado en el centro de la capital de manera tan multitudinaria como pacífica, para demostrar con igual firmeza su apoyo a la aún alcaldesa Cristina Ibarrola, y su innegable y rotundo rechazo a la maniobra política pactada por los socialistas con EH Bildu. Una moción de censura tan legal como indigna, por estar sustentada en el relato falso de los socialistas, que pretenden camuflar, sin conseguirlo, algo que es obvio: el pago a la izquierda abertzale por su apoyo a Pedro Sánchez para seguir en la Moncloa. Esa es la realidad, y así lo han querido demostrar este domingo miles de ciudadanos, ejerciendo su derecho constitucional a mostrar su indignación en la calle por aquellas decisiones políticas con las que están en desacuerdo. Por más que el secretario de Organización del PSN, Ramón Alzórriz, se empeñe en manifestar que la derecha “sólo acepta las reglas democráticas cuando mandan” y “cada vez que no le hacemos el caldo gordo, presionan en las calles”. Que Alzórriz cuestione sin rubor la aceptación de las reglas democráticas de la derecha, cuando su partido, el PSN, ha convertido en socio preferente en Navarra a EH Bildu, y ahora le entrega en bandeja la alcaldía de Pamplona, suena a insulto a la inteligencia ciudadana. No hay ningún partido que tenga un déficit ético mayor que EH Bildu, aunque los socialistas sigan con su empeño de blanqueamiento sin exigencias para los de Otegi. La concentración de este domingo, como las anteriores contra la ley de amnistía, demuestra que la sociedad está despierta y que la deriva emprendida por los socialistas saltándose todas las líneas rojas va a encontrar la oportuna y necesaria respuesta ciudadana y democrática.