"¿Qué es lo real?"

Publicado el 22/11/2023 a las 10:49
Por efecto de unas gafas tridimensionales me veo en el centro de una orquesta pegado a la batuta del director. En el espectáculo en el que estoy metido me ofrecieron una butaca y prometieron que iba a disfrutar de la fascinación de ser protagonista de un concierto. Yo, que nunca pasé de primero de solfeo, transformado en músico de nivel. Ese fue el señuelo que me impulsó a entrar. Y aquí estoy en mitad del show. Muevo la cabeza a la derecha y vibro con el sonido cercano de la cuerda. En el centro me atrapa el entusiasmo del rostro del director que parece guiñarme un ojo. Hay una alegría colectiva de la que participo. Si estiro la mano podría tocar al violinista. Emociona el trance desde el que rasga el 'Otoño' de Vivaldi. Detrás de la cuerda, las flautas, los oboes; al fondo, la percusión y yo, en medio, inmerso como uno más entre los unos y los otros. Cuando termina el concierto una voz pide que devolvamos las gafas “mágicas”. La sensación de realidad ha sido tan cercana y tan gozosa que dudo que la orquesta no sea mi realidad vital. ¿No era verdad la odisea experimentada? ¿Fue solo una experiencia audiovisual como anunciaban los carteles? ¿Y si esa aventura fuera lo real , lo cierto y la vida que tomo por tal un producto de la imaginación?
El viaje que me resisto a abandonar me transporta a las aulas de los Escolapios hace unas cuantas décadas. Sábados de cine apretados en las butacas del salón de actos. El bullicio era enorme hasta que se apagaba la luz y la pantalla recibía las imágenes del proyector. Metido en '¿Quo Vadis?', o 'Ben Hur' o 'El hombre que mató a Billy el Niño', en el lance de ser la pantera Bagheera en 'El libro de la selva' o de jalear desde el asiento a Kirk Douglas en 'Espartaco'... ¿Quién podía querer salir de allí? Llegabas a pensar que semejante aventura era la vida con mayúscula, que eras parte de una odisea de grandes retos. Solo la palabra “FIN” te arrancaba del hechizo y te devolvía a las matemáticas y al frío. Como ahora con las gafas. ¿Y si el concierto tridimensional o la aventura de Espartaco fueran lo real y esta vida de rutina solo un mal sueño, una pura fantasía?