Al rescate de Siemens Gamesa

Publicado el 20/11/2023 a las 05:00
Las pérdidas de 4.588 millones de euros en el último año, sumadas a las también cuantiosas de ejercicios anteriores, han colocado al borde del abismo a Siemens Energy. Esos históricos ‘números rojos’ corresponden en su inmensa mayoría a su filial eólica Siemens Gamesa y le han obligado a pedir un rescate financiero al Gobierno alemán, que ha comprometido avales por 7.500 millones, y al español, que también ha mostrado su disposición a colaborar para mantener la actividad industrial y los 5.000 puestos de trabajo de la multinacional en nuestro país. 1.800 de ellos, en Navarra. Junto a esos empleos, las elevadas compras a proveedores justifican la preocupación por el futuro de la empresa. Las dificultades de la compañía, que prepara un inevitable plan de ajuste, son consecuencia de la situación del sector y de una desacertada gestión. La feroz competencia en un mercado con una fuerte demanda de aerogeneradores cada vez más eficientes ha dado pie a una alocada carrera entre los fabricantes, que ha derivado en altas penalizaciones por retrasos en los exigentes plazos de entrega fijados y en la venta de equipos con graves problemas técnicos por no estar suficientemente testados. Ello ha implicado parones en la producción y fuertes indemnizaciones a los compradores. “Casi terminado” el análisis de sus defectos de diseño, la multinacional confía en recuperar la rentabilidad en 2026 gracias a su abultada cartera de pedidos, en la que sopla a favor el viento de la transición energética. Para ello es imprescindible un reflotamiento previo que garantice su supervivencia y que ha de incluir esfuerzos compartidos por todas las partes implicadas en la búsqueda de una solución razonable. La antigua Gamesa ha pasado de ser un modelo de éxito a protagonizar una fusión fallida que no es la causante única de su desesperada situación, pero ha sido incapaz de evitarla. El salvavidas a Siemens Energy con el que el grupo volcará su producción en Europa, lo que beneficia a las plantas españolas, es tan necesario como aprender de los errores cometidos.