Opinión
Leonor: virtud y mérito


Actualizado el 31/10/2023 a las 18:43
Cuando a los 18 años recibes un galardón que no está ligado a tu rendimiento escolar o deportivo, solo puedes tomártelo como una obligación. La princesa Leonor, en su primer discurso, ha recordado que la Orden de Carlos III que acababan de imponerle lleva por lema ‘Virtud y mérito’, dos características que deben ser inseparables en el negocio familiar. A los méritos políticos de su abuelo les faltaron la honestidad personal; en su padre percibimos tanto la virtud como el mérito. La princesa deberá encontrar su propio camino, guiada por esos dos principios.
Guiada también por el juramento que ha hecho de guardar y hacer guardar la Constitución. En ‘Humano, más humano’, el filósofo Josep Maria Esquirol dice que la promesa, o el juramento en este caso, pretende establecer el dominio sobre uno mismo y sobre el futuro, “como intención de continuar queriendo lo que se quiere y se dice ahora, en el momento presente”. Que esas sean las intenciones de la princesa debe tranquilizarnos.
Es muy posible que España sea un país más republicano que monárquico. Pero mientras una mayoría de los españoles sea, de forma sucesiva, juancarlista (a pesar del daño que han hecho a la institución los últimos años del rey emérito), felipista y, con el tiempo, leonorista, tampoco importará demasiado.