Una foto sonrojante como primer pago
La instantánea de Santos Cerdán con el prófugo Puigdemont en Bruselas cruza otra línea roja socialista y deja bien a las claras que la amnistía de la que habló Sánchez está muy cocinada

Publicado el 30/10/2023 a las 20:40
El encuentro este lunes del dirigente socialista navarro Santos Cerdán, número tres del PSOE, en Bruselas con el prófugo de la justicia española Carles Puigdemont cruza una nueva línea roja socialista en su cuesta abajo institucional con el único fin de lograr la investidura de su candidato. Y dice bien a las claras que la amnistía que Pedro Sánchez ya abrazó en público el pasado sábado ante su partido está ya muy cocinada. En política nada se hace por casualidad, y los tiempos están muy medidos. La foto de Cerdán es el primer precio de los independentistas catalanes para normalizar la figura de un prófugo de la Justicia. Cualquiera que ve este asunto con una mínima cordura jurídica considera que es inadmisible que el partido del Gobierno dé carácter de interlocutor político a una persona que ha huido de la Justicia de su propio país para eludir sus responsabilidades en el ilegal referéndum catalán. Pero además, esta foto supone desandar un camino que ha costado mucho esfuerzo en los últimos años. Se trata de un encuentro que envía un mensaje letal a las instituciones europeas, que rompe la narrativa española respecto al intento secesionista de Cataluña y que deja muy tocados a los jueces que condenaron con esfuerzo a los secesionistas que se saltaron la legalidad. Todo eso es lo que amenaza con venirse abajo. De momento, con una foto tan puramente partidista que deja en evidencia a los que la protagonizan y a quienes la permiten. Porque nada de esto estaría sucediendo si Pedro Sánchez no necesitase los votos de Junts para seguir en la Moncloa. “Hacer de la necesidad virtud”, señaló el presidente el sábado. Cambiar de convicciones por puro interés político y personal es lo que se parece más a la realidad. El hecho de que sea Santos Cerdán el enviado refleja el papel central del navarro en el núcleo de las negociaciones, tanto con Junts como con Bildu. Un motivo de preocupación añadida para Navarra.