"Los locales salieron a subasta y por un sistema que no había oído nunca: subasta de vela"

thumb

Lucía Baquedano

Publicado el 15/06/2023 a las 06:00

Últimamente se recuerdan en el Diario sucesos de hace 75 años que yo conocí, como es el caso de la apertura del mercado del Ensanche, donde hoy hago la mayoría de mi compra. Hace unos días venía la concesión de los locales del exterior que en aquella época se convirtió en nuestro Corte Inglés. Recordaban el del señor Emmanuel, una mercería con un altillo donde se confeccionaban prendas de punto. Cuidado con la cabeza, advertía el señor Emmanuel cuando íbamos a probarnos la chaqueta o el jersey que nos estaban haciendo, porque aquella escalerilla era cosa seria. También citaban al señor Cerezo, que puso una librería papelería, revistas y periódicos en la calle Olite, donde a partir de entonces comprábamos cuadernos, gomas y lápices. De allí salió mi primer bolígrafo que era rojo y valía doce pesetas nada menos. Tener un bolígrafo entonces era como para presumir, aunque aquel escribía tan mal que la tinta se extendía como si lo hiciera sobre papel secante. Allí, en el edificio del mercado teníamos comestibles, zapatero y guarnicionero. De aquellos pequeños comercios solamente queda una mercería, reabierta hace unos años por las descendientes de una de las anteriores propietarias. Parece ser que los locales salieron a subasta y por un sistema que no había oído nunca: Subasta de vela. Naturalmente tuve que preguntar en qué consistía aquello y afortunadamente hubo alguien en casa que lo sabía: Se medía el tiempo que habían de durar las pujas encendiendo una vela. Así nadie sabía con seguridad cuánto iba a durar la subasta para hacer un segundo intento. Me encantó eso de tener una vela consumiéndose mientras la gente hacía sus ofertas. Como no he visto subastas mas que en el cine, donde alguien la dirige con un pequeño mazo, ni siquiera imaginaba un método así. Seguro que hoy día, incluso el macito del cine está superado y la informática se habrá enseñoreado de las salas donde uno puede alquilar un local, comprar un cuadro o resignarse a que alguien puje más alto y él se quede por tanto sin el Togado de Pompelo, pongo por ejemplo.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora