"A mí me gustaría una nueva ley que tras cada mandato sometiera a una “selectividad” a quienes nos han gobernado"

Publicado el 18/05/2023 a las 06:00
Ya están aquí. Han salido a la calle, cualquier día me los encuentro en el mercado, simpaticones, interesándose por mi intención de voto, y yo todavía sin decidirlo, sin saber qué hacer. ¡Me gustan todos tan poco! Me consuela ver a mi alrededor gente en mi mismo caso. Personas que como yo vienen de un tiempo en que envidiábamos a los países cuyos habitantes podían elegir por quien querían ser gobernados.
Recuerdo, que cuando al fin nosotros pudimos hacerlo, en las primeras elecciones leí toda la propaganda que llegó a casa, y les aseguro que de buena gana los hubiera votado a todos, ya que parecían lo mejor de lo mejor, dispuestos a mejorarlo todo, tan llenos de ideas y buenas intenciones que uno lamentaba no poder votar mas que a un solo partido. Después llegó el desencanto. Muchos de aquellos candidatos no cumplieron sus promesas, y no se excusaron por ello, como si sus votantes hubieran dejado de importarles, por lo que muchos de estos, decepcionados, empezaron a votar sin ilusión, lo que diríamos “en contra de”, solamente para que no triunfara el que les parecía el peor de todos.
Pero resulta, que por lo que oigo aquí y allá, el personal se ha cansado de votar así, ya que cree merecer candidatos de mayor categoría, personas en quienes se pudiera confiar, capaces de proponer proyectos sensatos y por supuesto cumplirlos. A mí me gustaría una nueva ley que tras cada mandato sometiera a una “selectividad” a quienes nos han gobernado: Usted señor, usted señora, prometió en su campaña electoral que en caso de ser elegido, haría esto, lo otro, o lo de más allá, y no lo ha cumplido, lo que quiere decir que o mintió, o no ha sabido hacerlo, lo que lo incapacita como gobernante y por tanto no puede presentarse de nuevo por no considerársele apto para ello. A lo mejor, con una ley así, quien aspira a gobernar sería más sincero y respetuoso con los votantes, porque prometer que se traerá el mar a Pamplona como dijo Aniceto Petit, es más fácil que traerlo.