"La ardua transición en VW Navarra"
"La repercusión en el empleo del paso al coche eléctrico así como la ubicación de la fábrica de ensamblaje de baterías son dos preocupaciones sociales en las que el Gobierno debe implicarse"

Publicado el 01/04/2023 a las 06:00
Con la llegada en 2026 de dos vehículos eléctricos a la planta de Volkswagen Navarra no acaba el ingente trabajo para dotar de la estabilidad y viabilidad necesarias a la fábrica más importante de la Comunidad foral. Los sindicatos han dado la voz de alerta, en primer lugar porque el proceso de transformación para la producción de los coches eléctricos durante un periodo aproximado de dos años (2025-26) deja miles de empleos en el aire. La bajada de la producción a la mitad mientras la fábrica se adapta a las nuevas necesidades de electrificación, va a afectar a los trabajadores, lo cual requiere de medidas de flexibilidad durante este tiempo que eviten otras más drásticas. La parte positiva es que una vez estabilizada la producción en 2027, se prevé recuperar también las contrataciones. Pero ayer, el comité de VW alertaba de un nuevo riesgo: que la fábrica de ensamblaje de baterías que nutriría a los vehículos eléctricos no se ubicase en Landaben. Su instalación en VW Navarra garantizaría la empleabilidad de varios cientos de trabajadores. En esta tarea, el comité de empresa debería encontrar el apoyo incondicional del Gobierno foral, porque es de interés para toda Navarra el que se fortalezca uno de los pilares básicos de la economía foral, como es el sector de la automoción. No pueden desdeñarse los esfuerzos realizados por la Administración foral para dotar de futuro a la fábrica de Landaben, como la inversión de 40 millones de euros con el fin de sacar la vía férrea del recinto de la fábrica y favorecer así su expansión y desarrollo. Pero en estos momentos claves para el futuro toca trabajar juntos, empresa, Gobierno y trabajadores. Todos son conscientes de que la nueva era del vehículo eléctrico no es fácil porque los cambios que se avecinan son grandes y complejos. Pero es ahora cuando toca empujar buscando lo mejor. Y el Gobierno tiene ahí un papel que no puede ignorar. Nada mejor que un nuevo proyecto, con nuevos empleos, como es la fábrica de ensamblaje de baterías.