"El TAV necesita velocidad"
"El corredor ferroviario del TAV navarro sigue su lento discurrir con la presentación de los estudios de dos nuevos tramos -Pamplona y Tudela-, con una inversión de hasta 2.000 millones"

Publicado el 29/03/2023 a las 06:00
Los gobiernos central y navarro dieron a conocer ayer los estudios informativos de la red ferroviaria de la Comarca de Pamplona y de la nueva línea de alta velocidad Zaragoza-Castejón. El primero de ellos permitirá eliminar el bucle ferroviario que atraviesa la capital navarra y la construcción de la estación en Echavacoiz, y el segundo contempla una nueva estación fuera del casco urbano de Tudela. Sin duda, son pasos necesarios para que en el futuro el Tren de Alta Velocidad (TAV) sea una realidad en esta comunidad, pero ya son demasiados años de anuncios, planes y estudios que no tienen la continuidad debida, porque cada cambio de gobierno supone un freno o paralización de esta infraestructura. La presidenta María Chivite recordó que los tramos presentados ayer (Campanas-Zuasti y Zaragoza-Castejón) costarán entre 1.600 y 2.000 millones de euros, unas cifras lo suficientemente importantes para que de una vez por todas exista un compromiso y una continuidad más allá de las propias legislaturas políticas. Y , sobre todo, mayores presupuestos para que las obras avancen a un ritmo más alto, ya que de lo contrario el corredor ferroviario entre Pamplona y Zaragoza no lo veríamos finalizado hasta dentro de veinte años. Antes de que se aprueben definitivamente estos estudios, deberán pasar una serie de trámites, también costosos en el tiempo, como el de información pública, evaluación de impacto ambiental, análisis de alegaciones, etc., lo cual coloca el inicio de su construcción a finales de la próxima legislatura. Fue en el año 2010, cuando los gobiernos de Navarra y de España firmaron el convenio para la construcción del corredor navarro del TAV, entre Castejón y Pamplona. Es hora de que estas obras cojan velocidad y los gobiernos centrales se comprometan a invertir en el corredor navarro. La Comunidad foral no puede quedarse aislada de las grandes conexiones de la península con Francia y Europa, ni con el resto de España.