"El próximo rector de la UPNA"
"La Universidad Pública de Navarra es una buena universidad dentro del conjunto de las españolas, y destaca en algunos aspectos importantes, como en contribución al desarrollo regional"

Actualizado el 29/03/2023 a las 17:00
La Universidad Pública de Navarra (UPNA) elige rector el 30 de marzo. Están llamados a las urnas unos 10.000 electores, cuyo voto es ponderado entre profesores e investigadores (70%), estudiantes (20%) y personal administrativo y de servicios (10%). El único candidato es el actual rector, Ramón Gonzalo. En un mundo que cambia rápido, será difícil que la UPNA cambie mucho en los próximos años. Tres son los factores clave que, según los expertos, diferencian a las mejores universidades del mundo del resto, y en los tres se esperan pocas novedades.
El primero es la gobernanza, o la forma de gobernarse que tiene la universidad. La normativa universitaria española es enormemente rígida y garantista, lo que reduce la flexibilidad, aumenta la burocracia en la toma de decisiones y hace que todas las universidades públicas españolas sean muy parecidas, haciendo difícil que ninguna destaque por encima de las demás. Además, la elección del rector por votación lleva a presentar programas electorales cómodos para los votantes, aunque no necesariamente los mejores para la universidad. La nueva Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), que entrará en vigor próximamente, no introduce cambios sustanciales en este aspecto. Si a eso sumamos la presión de la Conferencia de Rectores española, un lobby corporativista a través del cual las universidades actúan al unísono, será difícil que en cuanto a gobernanza las cosas cambien mucho.
El segundo factor es la financiación. Las universidades españolas tienen una financiación por alumno casi un 20% menor que la media de la OCDE, organización que agrupa a los 38 países más ricos del mundo. La UPNA no está mal financiada en comparación con otras universidades españolas, pero su financiación proviene directamente del presupuesto de Navarra en tres cuartas partes, y del resto, los precios de las matrículas también deben ser aprobados por ley. En los últimos años la UPNA ha gozado de una financiación estable a través de un convenio plurianual de financiación con el Gobierno de Navarra, algo importante para una gestión a medio y largo plazo. De nuevo, en materia de financiación, se espera que cambie poco.
El tercer factor es la concentración de talento, con una peculiaridad: para evitar la endogamia universitaria, las mejores universidades contratan a los mejores profesores e investigadores del mercado, con la condición de que hayan demostrado su talento fuera de la propia universidad. En las universidades españolas hay talento, pero está muy repartido porque hay muy poco movimiento de profesores entre universidades. Esto se debe principalmente a la mencionada endogamia, y a que las condiciones laborales, incluyendo sueldos, son las mismas en todas las universidades. Además es muy difícil contratar a profesores en el mercado internacional porque los salarios en la universidad española son comparativamente bajos, sobre todo en algunas especialidades, y hay enormes trabas burocráticas para ello. Esto hace que en las universidades españolas haya una bajísima presencia de profesores internacionales, muy por debajo de los países de nuestro entorno. Tampoco es de esperar que en concentración de talento vaya a haber grandes cambios.
¿Significa esto, por tanto, que el rector no puede hacer nada para mejorar la universidad? Claro que puede. La Universidad Pública de Navarra es una buena universidad dentro del conjunto de universidades españolas, y destaca en algunos aspectos importantes, como en contribución al desarrollo regional. En los últimos años ha creado titulaciones atractivas, y algunos de sus grados atraen a buenos estudiantes de toda España. Pero puede mejorar mucho. La oferta de másteres y doctorados puede ser más atractiva para atraer a buenos estudiantes nacionales e internacionales, y para retener a los mejores estudiantes locales que deseen seguir estudiando en Navarra. Si queremos atraer y retener a buenos estudiantes y tener una universidad internacionalizada y competitiva, adaptada a los tiempos que corren, debemos atraer y retener a buenos profesores e investigadores nacionales e internacionales, que traigan ideas nuevas y contactos con redes internacionales. Para ello es necesario aumentar y flexibilizar mucho, repito, mucho, la contratación y ofrecer un entorno laboral atractivo. Aunque no es fácil, algunas universidades españolas, como la Pompeu Fabra en Barcelona o la Carlos III en Madrid, lo están consiguiendo, con la colaboración de los gobiernos regionales. ¿Por qué no la UPNA? Si Navarra es una comunidad puntera en España en varios aspectos, como en inversión en I+D y renta per cápita, la UPNA también debería estar a la cabeza de las universidades españolas.
El rector tiene ante sí una oportunidad para mejorar la Universidad Pública de Navarra en los próximos cuatro años. Es el único candidato, por lo que no necesita hacer promesas electorales populistas para ganar votos, y como no puede presentarse a un tercer mandato, tiene mayor libertad para actuar sin la presión de querer ser reelegido.
Javier Cebollada Profesor de la Universidad Pública de Navarra