Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

"Hace ya más de 10 años que murió Labordeta y todavía se le recuerda con cariño como aquel tipo entrañable, con bigote y mucha sorna"

Avatar del Pedro Charro Pedro Charro07/11/2022
Hace ya más de 10 años que murió Labordeta y todavía se le recuerda con cariño como aquel tipo entrañable, con bigote y mucha sorna, que fue cantautor y poeta y también paseante con mochila y bota de vino, y ahora su hija Paula acaba de estrenar en los cines un documental sobre él. Polvo, niebla, viento y sol/ y donde hay agua una huerta/ al norte los Pirineos/ esta tierra es Aragón/, esos son los versos de la canción en los que resumió a su tierra, sin que se necesite nada más. Quizás el Moncayo. Estuvo muy influido por su hermano Miguel, un gran poeta, pero comenzó como profesor. Su primer destino fue el instituto de Teruel, donde coincidió en aquellos años 70, cuando todo parecía posible, con otros profesores que querían cambiar el mundo, y al menos lograron sembrar en sus alumnos inquietudes y ampliar sus horizontes. Aquellos eran muchachos humildes venidos de los pueblos de Teruel, contagiados enseguida del entusiasmo de sus maestros. Entre ellos estaba Federico Jiménez Losantos, un alumno brillante, quien ha confesado que Labordeta fue para él un segundo padre después de que perdiera pronto al primero. Aquel grupo fue cómplice de lecturas, obras de teatro y actividades políticas en el entorno del PCE, que era el que movía el cotarro en ese momento. Federico, que también empezó como poeta, fue distanciándose con el tiempo, sobre todo tras un viaje a China que le descubrió la realidad del comunismo, de su padre adoptivo -mató al padre, podemos decir- pero a pesar de tener ideas distintas -una grieta que suele abrirse ¡ay! cada vez más- ambos se profesaron siempre un gran respeto. Federico se refiere a aquellos años como los mejores de su vida. Con el tiempo Labordeta se hizo popular al salir en la tele y luego le vimos aburrirse en el Congreso de los diputados. ¡Váyanse a la mierda!, gritó un día al PP. Cuando murió 50.000 personas pasaron por Aljafería para decirle adiós, y Zaragoza le dedicó el Parque Grande, con sus pinos centenarios y sus fuentes con chorro. Un personaje de los que ya no hay.
ETIQUETAS
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora