Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Dieciocho libros he leído en julio y agosto

Avatar del Lucía BaquedanoLucía Baquedano11/09/2022
Esto se acaba aunque todavía nos queden unos días de verano que disfrutar. Pero llegado septiembre nada es igual, con los niños en el colegio y todo el mundo de vuelta de las vacaciones. Además ha sido este un verano atípico, como no hemos conocido otro igual. Eso nos decimos unos a otros, y a nadie le extraña que hablemos tanto del tiempo con los pantanos descubriendo los secretos de su interior por la bajura de las aguas, y el sol castigando inclemente. ¡Y qué pobres se ven campos y jardines! Mis hortensias espléndidas otros años se han mostrado tan tacañas que sólo una me ha dado una flor, tan debilucha la pobre que en pocos días desapareció. Mas, como se dice que mal de muchos consuelo de tontos, me consuela ver que en otros lugares están tan maltrechas como las mías. Pero pese al vivo color azul del cielo y al sol radiante, me parece estar en otoño. Los suelos llenos de hojas amarillentas y secas las que todavía no han caído de los árboles. Nada me sorprendería ver castañas pilongas por el suelo en cualquier momento.
Pero como este verano apenas ha llovido, he podido disfrutar de mi principal afición: leer tranquilamente bajo la sombra de un árbol. Dieciocho libros he leído en julio y agosto. Unos me han gustado, otros menos, pero todos los he disfrutado, tanto el del extraño robo de una obra de arte que pesaba nada menos que treinta y ocho toneladas, como los recuerdos de la niñez de un escritor pamplonés que va describiendo la zona del Ensanche donde vivo, o las tristes reflexiones de la niña de Los abismos, mas la gozosa relectura de Mi familia al derecho y al revés, porque Ephrain Kishom nunca defrauda.
Si no fuera por la tragedia de tanto campo incendiado, diría que mi verano ha sido bueno aunque no hayan florecido las hortensias y el césped del jardín parezca el rastrojo de un trigal recién segado. He paseado, leído y escrito. He disfrutado además las fiestas de un pueblo, junto a la gente más alegre y acogedora que se puede desear . Sería egoísta pedir más.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE