Navarra debe reaccionar

Publicado el 10/05/2022 a las 20:08
Antes de entrar a explicar que es NEOS, la alternativa cultural que presentamos hoy en Pamplona, me van a permitir que recuerde alguna de las preguntas que surgieron con varios amigos a comienzos del mes de agosto de 2019 tras la elección de la presidenta del Gobierno de Navarra.
Vaya por delante que soy nacido en Pamplona, educado en el colegio de los Jesuitas, por tanto, nada de lo que en Navarra ocurra me es ajeno. Por circunstancias de mi actividad profesional, acabé abandonando Navarra para dedicarme al mundo de la empresa en otros lugares de España y fuera de ella. Como señalaba, mi marcha no supuso desligarme en absoluto de mi preocupación por su futuro, más bien al contrario. Además de visitas frecuentes, he mantenido una fluida relación con mis amigos navarros, varios de ellos también empresarios.
Las conversaciones de aquel mes de agosto de 2019, tras la elección de la nueva presidenta del Gobierno de Navarra gracias a la abstención de cinco de los siete diputados de EH-Bildu, en definitiva, de la ETA política, iban todas en la misma dirección: Pero ¿cómo es posible que nos haya pasado esto habiendo votado de manera abrumadora a Navarra Suma? ¿De qué vale votar una opción mayoritariamente si luego todos los perdedores se unen para evitar que gobierne? ¿Qué va a pasar ahora con la imposición del vascuence teniendo a Bildu de gendarme del Gobierno? ¿Va a querer alguien invertir en Navarra teniendo una presidenta obligada a mirar de reojo a los que antes nos extorsionaban? Podría seguir con otros comentarios similares, todos iban en la misma línea: estupor.
A todos estos amigos les respondía del mismo modo. De poco vale lamentarse si luego no hacemos nada, si no pasamos a la acción. Y es así, los ciudadanos no podemos fiar todo a la acción de los partidos, votar cada cuatro años y desentendernos de la vida pública. Criticar lo que ocurre y no trabajar para crear un ambiente que facilite el cambio es inútil. Cuando nos enfrentamos a un proyecto de ingeniería social perfectamente establecido y con una maquinaria tan potente como la de un Gobierno con terminales en los medios de comunicación, la enseñanza, asociaciones y fundaciones creadas ad hoc, y por supuesto el BOE, hay que movilizarse. Si no lo hacemos, quizá en la próxima convocatoria electoral, en vez de un Gobierno del PSN con el apoyo de Bildu, podemos encontrarnos con otro a la inversa.
El virus del nacionalismo se ha instalado en Navarra y al no ser combatido por la complicidad de quienes de él dependen para cambiar el rumbo de España, se ha vuelto resistente. Un virus que lleva dentro la destrucción de nuestra nación como objetivo principal y de paso, la puesta en marcha de un proyecto que haga desaparecer nuestro modo de ser, los fundamentos cristianos consustanciales a nuestra sociedad a lo largo de su historia.
Es por todo lo anterior por lo que surge NEOS y por lo que se presenta ahora en Pamplona como ya lo ha hecho en Madrid, Valencia, Sevilla y lo hará por toda España. NEOS es el acrónimo de los cuatro puntos cardinales porque aspira a ser la brújula para una España desnortada, para unos españoles desconcertados, preocupados por su futuro y que se plantan frente a los dislates de este Gobierno “porque no todo vale”. Pero para un español, un navarro, dispuesto a pasar a la acción, para aquel que no se resigna, para el que de la queja pasa a la protesta y de la protesta a la acción para cambiar las cosas, porque los católicos estamos en nuestra obligación de no callarnos y defender la verdad. Debo decir, aunque pueda no ser muy correcto hacerlo, que NEOS no es para cualquiera, huimos de la moda y de la comodidad.
Queremos que la alternativa cultural que encarnamos sirva para hacer reflexionar a los partidos políticos que discrepan del proyecto. Nosotros no aspiramos a tener papel alguno en la vida política, pero sí pretendemos influir en ella. Como decía al comienzo, una sociedad viva no puede ser como el Guadiana, no es suficiente emerger cada cuatro años para desaparecer a continuación. Nuestros adversarios lo saben y por eso han avanzado en la batalla cultural que allana el camino para el desarrollo de su proyecto totalitario que trata de llevarnos al desorden absoluto. Hagamos nosotros lo mismo, demos un paso al frente y adquiramos el compromiso de pasar a la acción para combatir aquello que no nos gusta, aquello que no es bueno para los españoles y por tanto es un retroceso para los navarros. Estoy convencido de que la mayoría social de Navarra no está satisfecha con la situación actual. Si queremos que el panorama cambie debemos ponernos ya a trabajar. Desde ya.
Y finalizo recordando a quienes me refería al principio de estas líneas, a los empresarios navarros. Personas que saben cómo enfrentarse a las dificultades. Crear riqueza y empleo es fundamental, sin ambos el progreso no existe, pero hay momentos en la vida en que pensar solo en ello no es suficiente. Hay momentos difíciles, como el actual, en que más importante que llevarse bien con el que manda es conectar con una sociedad que no entiende lo que ocurre y que se rebela ante la imposición de aquello que no es bueno y además le es ajeno. Os animo a dar la cara, a buscar la incomodidad, a ponerse de frente y no de perfil, a impulsar y apoyar aquellas acciones de la sociedad civil que aspiran a dar la batalla cultural por la defensa de los principios y valores que garantizan la libertad, la ley, la unidad de España y nuestro modo de entender la vida. En definitiva, a rechazar sin complejos las imposiciones y el adoctrinamiento al que nos quieren someter. Desde NEOS queremos aglutinar y vertebrar a todos aquellos movimientos sociales que persiguen, como nosotros, reivindicar nuestro orden social basado en los fundamentos cristianos, base de la civilización occidental. Os convocamos pues en esta tarea a todos aquellos para los que Navarra y España siguen siendo su obligación y su devoción.
Íñigo Gómez-Pineda. Presidente de la Fundación Villacisneros e impulsor de NEOS.