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"Nos imponen lo nuevo con tal prisa que avasallan y dejan indefensos, con cara de tontos, a los que hemos llegado tarde a esta modernidad"

Avatar del Lucía BaquedanoLucía Baquedano03/02/2022
Confieso que alguna vez lo he pensado. Que frente a mi incapacidad para asimilar las nuevas tecnologías, he llegado a la conclusión de que si no sé lo que de sobra sabe mi nieta de nueve años, es que realmente soy idiota. Pero como cuesta admitirlo, la idea de Carlos San Juan, ese señor que dice: soy mayor, no idiota, me ha tranquilizado mucho, y eso que hasta el momento no he tenido problemas en los bancos, ya que únicamente utilizo el cajero y hasta el momento me manejo bien. Mas, nos imponen lo nuevo con tal prisa que avasallan y dejan indefensos, con cara de tontos a los que hemos llegado tarde a esta modernidad. En mi caso diré que mi ordenador es para mí una máquina de escribir, y de él me valgo para mi trabajo, pero que no me pidan nada más. Incluso el lenguaje de los expertos me resulta inentendible, es como si estuviera oyendo hablar un idioma extraño. Pero es que, como dice Carlos San Juan, soy mayor, pero no idiota. Así que me ha confortado recordar a algunos escritores, que en ocasiones me han dicho que ellos no tienen ni idea de informática. Incluso uno me confesó que era su esposa quien se ocupaba de pasar sus novelas al ordenador. Así que, pensando en admirados colegas, peces en estas tecnologías, y en la frase de Carlos San Juan, he examinado mi propia vida y descubierto que aun dentro de mi modesta trayectoria, hasta ahora me he defendido aceptablemente en sus diversos aspectos, y que ninguna entidad bancaria u oficial (que también de esto habría mucho que decir), tiene por qué amargar los últimos años de quienes hoy somos mayores pero no idiotas. Y los de los idiotas, si es que los hay, tampoco, ¡faltaría más! Quizás tendrían que haber esperado una generación más para considerar que todo el mundo está preparado para este nuevo ritmo de vida que quieras o no, nos están imponiendo y que por otra parte tampoco sabemos cómo va a acabar porque, ¿imaginan qué puede pasar si un día, provocado o no, se produce un apagón mundial de larga duración?
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