"De Arganda y se llama Jonathan"

Actualizado el 12/12/2021 a las 13:42
Andaban un par de niños en la barrera de la plaza de toros de Navalcarnero sosteniéndose en alto la mano como si les sangrara. Juraban muy serios que nunca más se la lavarían porque la habían tocado El Peta y el Peque, dos recortadores de toros de la final del Trofeo Esteban Ferre de la Fundación Toro de Lidia y la Comunidad de Madrid. Estas cosas pasan cuando los superhéroes de uno son de carne y hueso y no se los ha inventado un dibujante japonés. El Peta Estébanez no salió de Netflix: salió de Arganda del Rey. Lo veo en su último recorte, cuarteando al toro, dándole las ventajas a la desgracia, resolviendo en tres pasos y un golpe de riñones para dejar un desplante torerísimo. La muerte le pasaba la mano por la cintura. Me pregunto si Gregorio Corrochano le hubiera dedicado una crónica como la que le escribió al Niño de la Palma y que llevaba por título ‘Es de Ronda y se llama Cayetano’. “Es de Arganda y se llama Jonathan”, me escribo por los adentros, y se me viene amargamente todo el menosprecio que le dedica la tauromaquia de luces a los festejos populares cuando dicen que no son toreros. A ver qué son entonces. Que si el rito y la tradición. Estoy viendo a Aarón Grande de Berriozar quebrando sobre los frescos del palacio de Cnosos en Creta. En la tele están dando la taurocatapsia de hace 3.500 años con estos tipos que se cambian en los parkings y que tienen nombre de DJ y peinado bakala. Y qué pasa. A mí lo de que los toreros están hechos de otra materia siempre me pareció una tontería. Justamente los admiro porque hacen lo que hacen con la misma materia de la que estoy hecho yo, y temen igual que yo, pasan vergüenza igual que yo y les duele como a mí. Digo que el mayor equívoco es este por el que la tauromaquia popular recela de la tradicional como si pudiera salvarse sin el sacrificio del toro en público y la lidia de plaza cree que las otras lidias son una salvajada. Hay gente creyendo que se debe prohibir el toro de la Vega pero no se puede cuestionar la estocada. Toreros son todos.